lunes, 28 de enero de 2008

Mi biblioteca

Esta mañana, nada más entrar en la casa de la cultura, donde se encuentra ubicada mi biblioteca, me han ido poniendo al día de todo lo que ha pasado durante la semana que he faltado. Una chica que quería renovar el plazo de devolución del libro que se está leyendo y no sabían si hacerlo o no, una persona que ha avisado de que uno de los libros nuevos y flamantes que han llegado a la biblioteca está mal encuadernado y se repiten páginas o faltan otras, un pandilla de jovencitos que han insultado a la persona que me sustituyó y esta casi pierde los nervios, un montón de libros encima de la mesa que no han sabido colocar en su lugar, miles de boletines oficiales sin archivar... Todo esto ya me lo esperaba (no es la primera vez) pero, como ya dije en otra entrada, esta semana me ha servido para desconectar y todo lo que me han contado hoy o como me he encontrado la biblioteca no ha servido más que para pensar que este es mi sitio y que todo lo que para otros puede ser un problema para mí es una chispa, es saber que esta biblioteca se utiliza y está viva.

domingo, 27 de enero de 2008

Los sellos de correos

Anoche vi en televisión un anuncio de la serie Cuéntame cómo pasó. De repente me vino a la cabeza la imagen de las cajas metálicas de Cola Cao que muchas veces aparecen en casa de los Alcántara y que seguro que todos los de mi generación recuerdan. Me acordé de cómo mi padre tenía guardados un montón de sellos en una de esas cajas y cómo la descubrí registrando uno de los armarios de nuestra casa en Vélez Rubio. Esa caja, y su contenido, la heredé cuando tenía 9 años y, desde entonces, colecciono sellos. Hoy me he levantado con la intención de clasificar y ordenar (será deformación profesional) los últimos sellos que he ido recibiendo y que últimamente tenía un poco descuidados por falta de tiempo. Y, hablando de tiempo, ¿han comprobado alguna vez cómo se pasan las horas mirando los monumentos, los personajes históricos, las fiestas populares, los trajes típicos y ese largo etcétera de imágenes que aparecen en los sellos? Creo que será a lo que me dedique cuando me jubile, si alguna vez me jubilo, claro…

sábado, 26 de enero de 2008

Deseando terminar para empezar

Esta mañana me he levantado pensando que hoy debo terminar el libro de Tiziano Terzani que me estoy leyendo (y que no tiene desperdicio) para empezar con otro que me está esperando en la estantería. Este último se titula Firmin y parece que tiene muy buena pinta. Muchas personas leen dos o más libros a la vez y reconozco que yo lo he hecho en alguna ocasión pero he comprobado que (por lo menos en mi caso) se disfruta mucho más leyendo uno por uno, metiéndote totalmente en su argumento, en la piel de sus personajes y, cuando ya estás a punto de terminarlo, te entra ese gusanillo impaciente de querer comenzar a leer otro libro nuevo, ¿no creen que es así?

viernes, 25 de enero de 2008

Conocimiento, ilusión y tesón

Ayer no pude escribir nada en este blog. Casi no me dio tiempo ni de abrir el correo electrónico. Pero hoy, aunque sea tarde, sí que escribiré cuál ha sido la chispa de esta mañana. Ya ha terminado el curso de Badajoz y he vuelto a casa (como el spot navideño), y desayunando con algunos de los oyentes de ese curso he oído el siguiente comentario: "De este curso me llevo conocimiento, ilusión y tesón". Estas tres palabras resumían lo que esta persona ha aprendido en casi cinco días intensivos que, a pesar de la tensión que produce hablar en público, han merecido la pena, no sólo para alumnos sino para quien lo imparte. Toda una satisfacción.

miércoles, 23 de enero de 2008

Antiguas amistades

Esta vez tendría que hablar de la Chispa de la tarde. La falta de tiempo ha hecho que esta mañana no haya escrito nada en este blog. Cuando lo he abierto me he encontrado con un comentario sorpresa de Isabel, que me conoce. Es una alegría saber que este blog sirve, entre otras muchas cosas, para retomar viejas amistades. Y, hablando de amistades, esta tarde he quedado con una amiga de aquí, de Badajoz, a la que hace años que no veo. Cuando la he llamado se ha puesto muy contenta, y yo más. Me hará ilusión verla de nuevo, hablar con ella de lo que ya compartimos hace tiempo, de lo que estamos haciendo ahora... Porque hablar en vivo y en directo a veces no se puede comparar con el teléfono fijo, los correos electrónicos, el móvil, etc. ¿verdad?