miércoles, 20 de febrero de 2008

Irreprimible tentación

Mucha gente cree que los bibliotecarios pasamos el día sentados, leyendo libros y periodicos (ya quisiéramos algunos, ¿verdad?). De hecho, en más de una ocasión me han preguntado si aquí no me aburro y me dan conversación pensando que de esa forma ayudan a pasar estas tediosas horas. Por eso (y porque no tengo tiempo) no suelo leer libros en la biblioteca. Pero hoy no he podido reprimir la tentación de traerme de mi casa el libro de Nieves Concostrina que estoy leyendo y que ya estoy a punto de terminar. Se titula Polvo eres. Son historias de muertos escritas con tal humor que me tienen enganchadita. Así que, aunque sea escondida entre las estanterías, hoy leeré en la biblioteca, y acabaré el libro.

martes, 19 de febrero de 2008

Ofertas vacacionales

La mayoría de los mortales estamos deseando que lleguen las vacaciones para descansar, como es lógico. Tengo una amiga, Marta, que suele enviar mensajes muy sutiles con ofertas vacacionales que si reservásemos ahora nos servirían para ahorrarnos bastante dinero. Estas ofertas son para el verano. Y es que el año pasado fuimos de vacaciones 20 personas, 20 amigos. Fue un viaje colmado de risas, robos y olvidos, emociones, discusiones, llantos, carreras... ¿Se imaginan a 20 personas corriendo los 400 metros lisos en una estación de ferrocarril extranjera a punto de perder el tren? Españoles tenían que ser, oímos decir. Pero no me extraña que Marta envíe estos correos porque en la mente de todos está el deseo de volver a compartir juntos tantas aventuras y desventuras que, desde luego, sirvieron, si no para descansar físicamente, sí para desconectar de la rutina y, sobre todo, para unirnos y entendernos mucho más que antes. Bienvenidas sean esas ofertas que habrá que estudiar con detalle.

lunes, 18 de febrero de 2008

Gimnasia mental

Desde hace algún tiempo están muy de moda los juegos para entrenar el cerebro, para rejuvenecer nuestra edad cerebral. Ayer vi en la tele el anuncio del programa Mueve tu mente que emitirán hoy. Se me ocurrió entonces coger la Nintendo DS y probar cuál era mi edad cerebral según el Brain Training. ¿Saben qué edad cerebral tenía ayer? Pues nada más y nada menos que, ¡63 años! Menos mal que tengo la mente funcionando las 24 horas del día... A partir de esta noche, además de la gimnasia física, comenzaré a hacer gimnasia mental (todavía más), a ver si rejuvenezco...

domingo, 17 de febrero de 2008

Agua caída del cielo

Dice un refrán que quien pide agua en febrero ni es labrador ni es ganadero. Esto sería cierto si en invierno hubiese llovido, pero no es el caso. El agua que según el parte meteorológico debería llegar hoy a Azuaga no acaba de aparecer. Y ahora me acuerdo de algunos compañeros que tenía en Madrid, ajenos a la necesidad de lluvia que tienen agricultores y ganaderos en el medio rural y para quienes un día de agua era molesto e incómodo. Pero cuando se vive de cerca esta impaciencia por que vengan las deseadas lluvias que son vida para el campo, se llega a compartir esa necesidad y pides que ojalá llueva 24 horas seguidas 7 días a la semana. No es que esta sea una chispa de la manaña, y menos aún cuando ni siquiera chispea, pero habrá que pasar el día con la esperanza de ver cómo, por fin, viene ese agua caída del cielo.

viernes, 15 de febrero de 2008

Repaso de la semana

Durante toda la semana he ido anotando los comentarios que han ido haciendo varias personas sobre la biblioteca o sobre las actividades que se llevan a cabo. Hoy, leyendo todos esos comentarios no he tenido más remedio que pensar que este trabajo silencioso merece la pena. Aquí van algunos de esos comentarios:

- ¿Cuando me va a tocar a mí?, me decía una maestra que aún está esperando que vaya a su clase con el kamishibai.

- Para sacar una receta que he visto en un libro de ahí abajo, ¿tengo que pagar algo?

- Me he emocionado, fueron las palabras de una chica rumana cuando le hice el carné de la biblioteca.

- ¿Haces magia?, me preguntó al oído un niño de cinco años al terminar de contar un cuento.

- ¡Qué bien, libros de Sherlock Holmes!, fue la reacción de una chica de 4º de ESO durante una visita en grupo del pasado miércoles.

- No me gusta leer pero me he enganchado con un libro que tenías en la mesa y me lo he llevado a casa, me dijo una de las personas que atienden la biblioteca por la tarde...

¿No es para estar contenta?