domingo, 2 de marzo de 2008

Posavasos de Forges

Hoy he mandado a mi tío (qué morro tengo) a comprar el periódico El País ya que regalan dos posavasos con viñetas de Forges. Irá mi tío a comprarlo porque él se levanta más temprano y logrará comprar uno antes de que se agoten y es que, "gensanta, qué chispa tienen las viñetas de este hombre". Me gutan los dibujos y los textos de Forges porque tratan de forma amena y resumida cualquier tema de actualidad. De hecho, en el último número de Mi Biblioteca hemos publicado un artículo sobre becarios en las bibliotecas ilustrado con viñetas de Forges sobre ese tema, la explotación de profesionales como becarios. Y qué razón tiene. Así que estoy deseando ver esos posavasos que estoy segura de que utilizaré a diario.

viernes, 29 de febrero de 2008

Total, para lo que nos queda...

Mis padres tienen un coche "nuevo" que utilizan para viajar y otro más chatarrilla (mejor decir que es algo parecido al troncomóvil de los Picapiedra) para callejear por el pueblo. Ese coche "nuevo", el de los viajes, es "nuevo" porque tiene relativamente pocos kilómetros, pero ni les cuento los años que tiene. Pues bien, como no quiero que mi padre conduzca, el 90% de los kilómetros que tiene el coche se los he hecho yo y ya me he acostumbrado a esa dirección que, por supuesto, no es asistida. Ahora, en Cáceres, mi hermana (que vive en esta ciudad y se conoce las calles) ha cogido el coche y, sobre todo al aparcar, ha podido comprobar lo dura que es la vida de chófer con el coche "nuevo" de mis padres. Algo cabreada me dice que hay que convencerlos para que se compren un coche con dirección asistida. Yo no he podido evitar la risa porque sé cuál sería la contestación: total, para lo que nos queda... Y es que la mayoría de los mayores contestan más o menos igual. Tengo una amiga que me decía que sus suegros, con setenta y tantos años, no cambiaban los muebles de la cocina, ya viejos, porque total, para lo que les quedaba... Y ahora, con noventa y tantos han tenido que cambiarlos a la fuerza porque se les caían a trozos. En fin, que por ahora (y espero que por mucho tiempo) seguiré haciendo músculos con el volante del coche "nuevo" de mis padres que, señores, es para toda la vida...

jueves, 28 de febrero de 2008

Y sigo aquí...

Todavía sigo aquí, en Cáceres. Ahora estoy desayunando con mi sobrinillo al que dentro de un momento llevaré a la parada del autobús para que vaya al cole. Menos mal que mi padre esta muy bien y poco a poco saldremos de estos sustos. Parece que cuando todo se va solucionando ves la vida de otra manera, con más ganas de hacer cosas que antes las tenías ralentizadas esperando resultados. Gracias a todos los que os habéis preocupado y mucho ánimo para Valle y Raúl.

Me voy a la paradita...

miércoles, 27 de febrero de 2008

Amanecer y cigüeñas

Al final sí que podré escribir una nueva entrada en el blog, ¡y a la misma hora de todos los días! La chispa de esta mañana son las vistas que tengo desde la ventana (aunque sea la ventana de un hospital). Es preciosa. Se ha visto el amanecer tras los edificios de la parte antigua de Cáceres y las cigüeñas yendo y viniendo a los cientos de nidos que tienen en cada torre. Otro atractivo más de esta ciudad extremeña.

martes, 26 de febrero de 2008

Viaje a la capi

Hoy podría hablar de los resultados del debate de anoche o del Oscar de Bardem, pero no. Les diré que dentro de un rato me voy a Cáceres por un motivo más que justificado y que nada tiene que ver con el trabajo. No sé los días que estaré allí y si podré escribir todas las mañanas en este mi blog. Pero como la chispa de la mañana no puede faltar les contaré que voy a intentar aprovechar este viaje (en la medida que pueda) para oír el bullicio de la capital, ver la iluminación nocturna de las calles de esta ciudad tan bonita y, sobre todo, para ir al cine, poder elegir entre varias películas de estreno... Qué bien. Y es que vivir en un pueblo tiene sus ventajas pero, a veces, se echan de menos muchas cosas.