lunes, 14 de abril de 2008

Por si no teníamos trabajo...

Ya hace tiempo que Raúl y yo pensamos hacer la tesis para terminar el doctorado tras haber hecho los dos cursos previos. Nos reuníamos de vez en cuando para hablar del tema y concretar algunos aspectos, pero aquello se fue enfriando porque veíamos que no teníamos tiempo entre el trabajo, el libro que él está escribiendo, la revista, el anuario, el calendario y demás proyectos que han ido surgiendo. Pero como nuestra forma de pensar es que cuando se empieza una cosa hay que terminarla hace unos días que retomamos el tema y esta vez vamos a por todas, no hay excusas. Ya hemos pensado qué vamos a hacer y a partir de ahora cada día sacaremos tiempo para la tesis. Ya hemos puesto una fecha de fin: diciembre de 2009. Así que, por si no teníamos trabajo, toma un poquito más. Pero lo haremos.

sábado, 12 de abril de 2008

Anuario de Bibliotecas 2008

Esta mañana me he levantado más temprano que otros sábados. Ya no podía parar en la cama porque estoy un poco nerviosa y es que hoy recibiré el Anuario de Bibliotecas 2008 que hemos hecho desde la Fundación Alonso Quijano. Raúl me lo envió ayer por MRW y me comentó que había quedado chulísimo. Son 460 páginas que, como ya saben, nos han llevado miles de horas de trabajo y, por supuesto, de ilusión. Así que estoy deseando tenerlo entre mis manos, verlo, releerlo... Será parecido a coger y tocar por primera vez a un hijo.

viernes, 11 de abril de 2008

Excursión

Esta mañana mi hija se ha ido de excursión a Madrid con todos sus compañeros de 6º curso. Estarán allí tres días. Aparte de algún que otro campamento de los scouts, esta es la primera vez que duerme fuera de casa con sus amigos, y tan lejos. Estaba nerviosísima preparando la maleta y su mochila llena de chuches. Me recordaba la primera excursión que yo hice cuando tenía 12 años. Fuimos a Granada y a Málaga y aquello fue como ir al extranjero, ¡y sin padres! Me acuerdo que me lo pasé en grande, desde por la mañana hasta por la noche. Espero que Ana vuelva con esa misma sensación.

jueves, 10 de abril de 2008

Mi botella de agua

Tengo en la biblioteca una botellita de agua que voy rellenando cada vez que se me acaba. La tengo escondida detrás de la pantalla del ordenador y, ¿saben por qué? ¿Será para que los usuarios no vean que de vez en cuando bebo agua? ¿Será porque me da vergüenza de mi botellita? Pues no, nada de eso. La escondo porque como lleguen las señoras de la limpieza (que siempre llegan una hora antes que yo) y la vean medio vacía, me la tiran a la basura. Y no saben ustedes la rabia que me da echar mano a mi botellita y no encontrarla. Entonces busqué una solución: he pegado en la botella un papel con un gran ojo dibujado (un ojo gigante) y una nota que pone No Tirar, y ha surtido efecto porque mi botella de agua, ya esté medio llena o medio vacía, aparece en su sitio, detrás de la pantalla de mi ordenador.

miércoles, 9 de abril de 2008

Como quien oye llover

La expresión que da título a esta entrada se suele utilizar en el lenguaje popular para referirnos a algo que es indiferente, frío o inexpresivo. Sin embargo yo la voy a usar hoy para referirme a lo agradable que es ese sonido, el de oír llover, el ruido del agua. De hecho me encanta escuchar la Música de los elementos, basada principalmente en ese tipo de sonidos relajantes. Y es que aquí ha estado lloviendo toda la noche y les aseguro que, acostada, ha sido un placer oír llover. Lástima que estos placeres últimamente no sean tan frecuentes.