lunes, 14 de julio de 2008

Desiderata

Hoy voy a empezar a rellenar la desiderata de este año en la biblioteca. Es un poco trabajoso porque hay que ir haciendo mil y un malabares para que cuadren las cuentas y, además, hay que controlar qué novedades se seleccionan o qué peticiones se tienen de los usuarios y que se han ido acumulando durante todo el año. Pero aunque sea un poco laborioso me gusta porque me hace ilusión realizar ese listado de libros nuevos para la biblio. Lo malo es que llegarán el año que viene...

domingo, 13 de julio de 2008

Curso de mecanografía

Por casualidad ha llegado a mis manos un programa de mecanografía, es decir, para aprender a escribir a máquina. Lo he estado consultando y es muy sencillito. Qué diferente a cuando yo aprendí, de forma autodidacta, con una máquina de escribir Olympia y un manual de no sé cuántos años. A ver si este verano enseño a mi hija con este programa, y es que hoy por hoy saber escribir a máquina no es un lujo, o una cosa más que sabes, sino una necesidad. Habrá que aprovecharse de las facilidades que nos ofrecen las tecnologías para aprender de todo y que los más jovencitos a veces no saben valorar.

viernes, 11 de julio de 2008

Mi nuevo teléfono

Ayer me pusieron un teléfono nuevo en la biblioteca. A partir de ahora tengo un número directo, sin tener que pasar por la centralita. El aparato es muy chulo y ultramoderno, no como el anterior, que pertenecía al Pleistoceno. Todavía no sé ni cómo suena pero ahora me parezco un poco a Merche, la de Cuéntame cómo pasó, cuando le pusieron el teléfono en casa y no dejaba de mirarlo y tocarlo. La verdad es que tener un número de teléfono directo es mucho mejor porque no tienes que estar pendiente de si en la centralita hay alguien o no, o de si está ocupado y por mucho que llame alguien no se lo cogen. Además, los cuatro últimos números de mi nuevo teléfono son capicúa, para no tener que pensar mucho, y eso me gusta ya que el de mi casa también lo es. Se ve que en telefónica no me verán con cara de tener mucha memoria...

jueves, 10 de julio de 2008

Qué suerte la nuestra

En la radio he escuchado que 15 personas han muerto en una patera. Luego he abierto la prensa y he leído la misma noticia, que venía acompañada de la foto de un bebé negrito agarrado a un miembro de la Cruz Roja. Qué pena. Como este tipo de noticias, sobre todo en verano, se producen casi a diario parece que ya estamos acostumbrados y no nos damos cuenta de la suerte que tenemos. Siempre estamos pensando en qué trabajo vamos a realizar cada día, qué haremos durante el fin de semana, qué ropa nos compraremos en las rebajas, dónde iremos de vacaciones... Una rutina que ya quisieran tener todas esas personas que huyen de su país arriesgando incluso sus vidas. No es que me haya vuelto melancólica pero sí reconozco, sobre todo hoy, que es una gran suerte haber nacido en Europa...

miércoles, 9 de julio de 2008

Los Pecos

Hoy, viniendo en el coche a trabajar, traía la radio puesta y la canción que estaba escuchando era Háblame de ti, de los Pecos. Cuánto tiempo hacía que no escuchaba esa canción y a estos cantantes. Me he acordado de cuando tenía 12 ó 13 años y ellos eran el rubio y el moreno guapos que cantaban en el programa "Aplauso", que creo que veíamos todos en aquella época. A mí me gustaba el moreno, al contrario de lo que opinaba la mayoría de mis amigas, que preferían al rubio. Recuerdo que en el colegio incluso hicimos un baile de fin de curso con una de las canciones de los Pecos y que mi hermana tenía una cinta de cassette que siempre estaba escuchando en aquellos radiocassettes-armatostes que trasladaba de un lado a otro buscando enchufes como si fuese su cordón umbilical. Qué distintos a los MP3, MP4, etc. de ahora... Y a lo mejor los Pecos serán unos cincuentones hoy pero nadie podrá dudar de que las letras de sus canciones eran, y son, preciosas ¿o no?