jueves, 14 de agosto de 2008

Por fin llegó el día

Ya habrán podido imaginar a qué me refiero con el título de este post. Sí, por fin llegó el día de hoy, el último día de trabajo porque por fin me tomo vacaciones, como todo el mundo. Hasta ahora he visto desfilar a compañeros de trabajo y amigos pero a partir de hoy me toca a mí. Ayer me alegré de que sonase el despertador por un mal sueño y hoy me he vuelto a alegrar porque en cuanto ha sonado lo he desconectado del todo hasta dentro de unas semanas. Ahora sólo pienso en dormir, pasear y leer. En cuanto a mi Chispa de cada mañana, no la abandonaré, por supuesto, pero no creo que escriba todos los días y menos aún tan temprano. También la dejaré descansar...

miércoles, 13 de agosto de 2008

Un mal sueño

El post de hoy no es que sea una verdadera chispa, pero en cierto modo sí. ¿Alguna mañana no se han sentido aliviados cuando han despertado tras un mal sueño? Pues eso es lo que me ha pasado hoy a mí. Estaba soñando que había aparcado el coche en el campus universitario de Badajoz porque quería hablar con un profesor (que no tengo ni idea de quién es) para encargarle un artículo para Mi Biblioteca. Cuando entré en no sé qué facultad me encontré con un grupo de actores que estaban ensayando una obra de teatro. Yo les preguntaba por el despacho del profesor pero no me hacían ni caso, era como si no me viesen. Por fin encontré ese despacho y hablé con el profesor, que se enrollaba muchísimo y yo me puse nerviosa porque se me hacía tarde y debía volver a Madrid, que era donde vivía según este sueño. Cuando salí del despacho a toda prisa no encontraba mi coche por ningún sitio, no me acordaba de dónde lo había dejado. Para colmo me topé con una vuelta ciclista y por poco no me atropellan... En fin, que pocas veces me he alegrado tanto de que suene el despertador como esta mañana.

lunes, 11 de agosto de 2008

La feria

Acabo de recoger la revista de feria de Azuaga y he estado ojeando un poco las actividades programadas para esos días de fiesta que empezarán esta semana. Hay un montón de cosas: desfile de gigantes y cabezudos, suelta de vaquillas, verbenas, corridas de toros, etc. Serán días de estar en la calle a todas horas. En nuestra pandilla hemos pensado que lo mejor (para no cansarnos, que ya no tenemos 15 años) es irnos estos días al campo y venir al pueblo sólo a ciertas horas. Emilita tiene un cortijo gigantesco con piscina y todo, así que creemos que será allí donde pasemos las fiestas. Otra forma de disfrutar de la feria...

viernes, 8 de agosto de 2008

Al mando de los mandos

Dirán que soy una pesada con esto del calor y las altas temperaturas en la biblioteca pero es que justo ayer terminaron de instalar el aire acondicionado y es no sólo una novedad para mí sino para mis jovencitos, que vendrán a estudiar más "contentos". Ahora me encargo yo de los tres mandos a distancia de los tres aparatos que han puesto (creo que me tendré que comprar una especie de consola para estos mandos) y esta mañana, en cuanto he entrado en la biblioteca, he puesto en marcha dos de ellos. Como los niños pequeños cuando les dan un juguete nuevo, así estoy yo, encendiendo y apagando el aparato, subiendo la temperatura, bajándola... Bueno, lo que espero ahora es que no haya peleas entre esta juventud, que unos tengan más frío que otros y vengan a quejarse a la "dueña" de los mandos... Y es que, eso sí, la mejor animación a la lectura de este verano en esta biblioteca va a ser, cómo no, el aire acondicionado.

jueves, 7 de agosto de 2008

Un amor de Swann

Hace ya un tiempo que Ángel Esteban, colaborador de la revista Mi Biblioteca, escribió un artículo sobre Marcel Proust que publicamos en la sección de Bibliotecarios insignes de nuestra revista. Desde entonces tenía ganas de leer Un amor de Swann, de Proust, y por fin esta semana he aparcado todas las otras lecturas que tengo que hacer y me he dedicado, desde el lunes, al señor Swann. Ya estoy terminándolo y creo que de hoy no pasa. Qué literatura. Me está encantando, no solo por el argumento (una historia de amor y, sobre todo, de celos) sino por la forma en que está escrita, muy distinta a la mayoría de los best sellers modernos, que se venden como rosquillas...