lunes, 6 de octubre de 2008

¡Ay, qué susto!

Ya sabrán por alguna otra entrada de este mi blog que la casa de la cultura es un edificio nobiliario y muy grande. La biblioteca está situada al fondo de la casa. Siempre que entro en ella voy dando los buenos días a grito limpio para no asustar a la señora de la limpieza, pero hoy se me ha olvidado (los lunes son muy malos). Cuando he llegado, la limpiadora no me esperaba y cuando ha levantado la cabeza y me ha visto ha soltado un ¡Ay, qué susto me has dado, coño! Yo le he pedido disculpas riéndome mientras ella seguía echándome la bronca por no haber entrado haciendo más ruido. Al final ha terminado con una sonrisa en la boca culpando a este casilicio y hablándome de la temperatura que hace esta mañana. Por supuesto, a partir de ahora no creo que se me olvide nunca más entrar en esta casa tocando las palmas si es necesario...

jueves, 2 de octubre de 2008

Primera sonrisa del día

Esta mañana, cuando he llegado al trabajo con mi coche, quería aparcar en la puerta de la casa de la cultura porque el sitio donde aparco normalmente estaba ocupado. Cuando iba a comenzar la maniobra he visto a mi profesor de autoescuela, la persona que me enseñó a conducir, y que se dirigía hacia su coche estacionado justo enfrente de donde quería aparcar yo. Como muy chulita y confiada en los 22 años que hace que tengo el carné, en los cientos de kilómetros que ya he hecho y en el dominio de mi cochecito, he querido "lucirme" aparcando delante de él y he dejado el coche a medio metro de la acera. Eso me pasa por chula. Para disimular me he quedado dentro del coche en marcha esperando que mi profe se fuese y así poder empezar de nuevo, pero él me miraba sonriendo. Entonces le he hecho una señal indicándole que lo que yo quería hacer era aparcar en su sitio y por eso estaba esperando que él se fuese... Ya se imaginarán ustedes la situación. Al final mi profe se ha ido en su coche riéndose y yo he aparcado bien con la primera sonrisa del día en mi cara.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Nuevas caras

Ayer les cumplió el contrato a las agentes culturales. Han sido chicas que han trabajado en la casa de la cultura durante dos años y medio gracias a fondos europeos o regionales y que, entre otras muchas cosas, han estado en la biblioteca por las tardes. Ahora se hará una selección de las personas que entrarán a trabajar con un nuevo contrato y veremos nuevas caras. Ya tengo ganas de saber quién vendrá a la biblio y espero que le guste estar aquí, tratar con la gente, recomendar lecturas, ayudar a los niños a buscar información...

martes, 30 de septiembre de 2008

Mi libreta

Hoy se me ha olvidado una libreta en mi casa. Cuando me he bajado del coche me he dado cuenta de que me faltaba algo, pero no sabía bien qué era. Y ya que me he sentado en mi silla y he encendido el ordenador para ver el correo y demás me he acordado de mi libreta. No es que sea absolutamente necesaria, de hecho puede ser que hoy ni la utilice, pero no estaba tranquila y he vuelto a mi casa a por ella. Ya tengo mi libreta en la mesa y puedo empezar a trabajar a gusto y feliz...

lunes, 29 de septiembre de 2008

Volver a empezar

Ya volvimos de Galicia. Cuando he entrado en la biblio me ha parecido que he faltado un mes como mínimo, y sólo han sido tres días. Este viaje a La Coruña ha servido para recordarme que fuera de estos muros hay cientos de bibliotecarios que con muy poco o con muchísimo no paran de hacer cosas con el fin de atraer a los usuarios hacia sus bibliotecas o vender este servicio como si fuera el mejor de cada pueblo o ciudad. Allí estuvimos Raúl y yo con un montón de gente, entre ellos Flori, María Antonia, Andrés, Hilario, Patricia, Glòria, Merlo, Pilar, Óscar, Joaquín... En fin, una reunión de casi 700 bibliotecarios donde una se da cuenta de que aunque trabaje sola en una biblioteca de pueblo en toda España hay personas que, a pesar de la distancia y el tiempo, siempre parecen estar ahí, acompañándote.