jueves, 6 de noviembre de 2008

Nueva forma de dar los buenos días

A veces parece que algunas casualidades se producen con más frecuencia que otras. Es el caso del caso de esta mañana. Cuando me he bajado del coche para venir a trabajar he visto a una señora que saludaba a voces a una chica. Este ha sido el diálogo:

- ¡Buenos días, bicha! ¡Qué bichita estás hecha!
- ¡Buenos días, hija de tu santa madre!
- ¡Vete a tomar por culo!
- ¡Vete tu más lejos!

Al oír esta conversación iba riéndome a recoger las llaves de la biblio y cuando he llegado a la casa de la cultura me he encontrado con que han hecho el cambio de señoras de la limpieza. Una de ellas, al verme, me ha saludado diciéndome: ¡Hola Conchi! ¡Hija puta, estás siempre igual! Vaya, que se ve que los saludos mañaneros han cambiado y ahora hacen referencia a las madres. Y yo sin enterarme...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Otro cursito

La semana pasada me dieron una carta en la que se me informaba de que hoy debo asistir obligatoriamente a un curso de una hora y media en el ayuntamiento. En la carta no ponía nada más pero por lo visto este curso tratará sobre la prevención de riegos laborales. Espero aprender algo que me sirva en este trabajo en el que se pasan tantas y tantas horas sentada. ¿Me enseñarán cómo hay que sentarse? ¿Nos dirán cómo hay que escribir en el ordenador? ¿Informarán de qué peligros tenemos alrededor y no nos damos cuenta?... Ya les diré.

martes, 4 de noviembre de 2008

Qué fresquito

Llevo más de veinte minutos intentando controlar el aparato de aire acondicionado que me pusieron este verano para que en lugar de frío dé calor. Cuando le he cambiado la opción se ha quedado como tonto y yo he seguido insitiendo para que espabilase, pero no había forma, hasta que me he dado cuenta de que al cambiar de opción tarda unos cinco minutos en reaccionar. En fin, después del sofoco aunque esto fuese una nevera ya parece que va subiendo la temperatura...

lunes, 3 de noviembre de 2008

Mi nuevo cepillo de dientes

Siempre he hecho caso a las recomendaciones y he cambiado de cepillo de dientes cada tres meses. Y siempre me compraba uno distinto, para variar. Ahora, y esta vez por recomendación médica, me he comprado un cepillo eléctrico y no se imaginan qué diferencia. Al principio se nota mucho el cambio, sobre todo por el tembleque, pero cuando te acostumbras es una maravilla. Además, no hace falta mover la mano ni la muñeca, todo lo hace el cepillo. ¿Por qué no se me ocurriría comprarme uno de estos antes?

viernes, 31 de octubre de 2008

Danielle Steel

Hay personas que no suelen leer libros muy a menudo, aunque sí revistas y periódicos. Una de estas personas es mi madre, que siempre me pone como excusa que le duelen los ojos cuando lleva mucho tiempo leyendo. Como no me rendía en mi interés para que leyese libros, hace unos días le llevé uno de Danielle Steel, que le suele gustar mucho a las señoras amas de casa que vienen a la biblio. Pues bien, la tiene enganchadita. No sé si será buena o mala literatura ni si le dolerán los ojos o no, pero el caso es que se ha entusiasmado y cuando tiene un momento libre acude a la lectura. Ya estoy pensando en el siguiente título...