jueves, 16 de abril de 2009

Colocar libros ya no es aburrido

Creo que ya comenté alguna vez que en los libros que devuelven los usuarios te puedes encontrar de todo (eso lo sabrán muy bien los colegas bibliotecarios que lean este mi blog). Cuando debo colocar cada libro en su sitio, que es una de las tareas más aburridas de la biblio, me entretengo mirando uno por uno para ver si encuentro alguna sorpresa. Aparte de dar con arena de la playa en los libros que se han prestado en verano, te puedes topar con todo tipo de huellas (por no decir manchas) y cosas inverosímiles como citas médicas, fotografías, recibos del banco, calendarios de bolsillo, sobres con miles de anotaciones, recortes de periódicos... Uno de estos días escanearé algunas de estas curiosidades para que ustedes las vean. Les aseguro que colocar libros buscando este tipo de regalitos ya no es tan aburrido.

miércoles, 1 de abril de 2009

Botellas antiguas

Ya hace bastante tiempo que me gusta guardar botellas de cristal, sobre todo de bebidas, y si estas botellas son de marcas que ya no existen, mejor que mejor. Pues bien, anoche me dieron algunas muy antiguas, de Revoltosa (¿se acuerdan?), de cerveza El Águila, de Fanta de un litro... Me hizo mucha ilusión, aunque pronto creo que me tendré que salir de casa para meter las botellas. Esta tarde las limpiaré y les buscaré un sitio junto a las que ya tengo para poder contemplarlas todas...

lunes, 30 de marzo de 2009

Mi teléfono "nuevo"

Tras varios años recargando mi teléfono móvil cada dos por tres y quedándome sin saldo en alguna que otra ocasión, he decidido cambiarme a contrato. Por ello me han regalado otro teléfono ultramoderno con miles de opciones que no creo que se lleguen a utilizar nunca. Lógicamente, este teléfono le ha gustado a mi hija más que a mí y se lo he cambiado por el suyo. Ahora tengo móvil "nuevo" que aún no sé manejar bien pero que por lo menos no me dejará en mitad de una conversación por falta de saldo...

viernes, 27 de marzo de 2009

Segundas partes también son buenas

Hace ya algún tiempo escribí una entrada en este mi blog sobre el libro La puerta oscura, de David Lozano. Fue un libro que me gustó muchísimo, que me tuvo intrigada hasta el final y que recomendé a muchos de mis amigos. Digo esto porque no es usual que me gusten los temas de vampiros y espectros, pero en este caso puedo reconocer que desde su primera página el libro me enganchó. Pues bien, ahora ha salido la segunda parte y cuando lo tuve entre mis manos pensé que no podía ser tan buena como la primera, pero me equivoqué. Desde la primera palabra ya estaba encandilada. Como si fuera una especie de hipnosis, te sumerges en el argumento y casi lo vives. Estoy deseando que llegue el momento de cogerlo de nuevo para seguir leyendo las más de 600 páginas de este libro. Y es que, a veces, segundas partes también son buenas...

jueves, 26 de marzo de 2009

Lo fácil que es ser amable

Esta mañana he pedido cita para el médico. Como ya hace tiempo que no frecuento el centro de salud, he buscado el teléfono en la guía y me he equivocado llamando a urgencias. Allí me ha atendido una chica muy amable que me ha indicado otro teléfono, 901 (y que yo no tenía ni idea de que existía) para que no intentase llamar a centralita, que hoy no tenían conexión. He llamado al número que me ha dicho y me ha atendido otra persona muy amable que, con paciencia, me ha explicado cómo funciona este servicio y ¡me ha dado la cita! Todo con buen humor y trato afectuoso. Así da gusto comenzar el día...