viernes, 11 de enero de 2008

San Viernes

Me acuerdo que cuando estaba estudiando y llegaba el viernes todos nos poníamos muy contentos, algunos incluso cambiaban de carácter. Después, cuando empecé a trabajar, comprobaba que cuando llegaba el viernes esa alegría entre mis compañeros de trabajo (a los que por primera vez escuché hablar de San Viernes) era la misma que la de mis compañeros de estudios. Yo también me alegraba y siempre ha sido el día más esperado de la semana. Pero, ¿saben el motivo?, ¿se imaginan en qué puedo estar pensando?, ¿será porque mañana no tengo que trabajar?, ¿será porque tengo dos días por delante para no venir a la biblioteca? Pues no. Siempre me gustó, me gusta y me gustará el viernes porque sé que al día siguiente el despertador no sonará a las siete de la mañana y... ¡podré dormir hasta las tantas! ¿No es una excusa para estar feliz?

jueves, 10 de enero de 2008

Nuevos inquilinos en la biblioteca

Han llegado libros nuevos a la biblioteca. Cuando he entrado en ella esta mañana me he encontrado con las cajas cerradas que llegarían ayer por la tarde. No sé si a otros bibliotecarios les pasará igual pero esa emoción que se siente cuando se quita el precinto, cuando se abren las cajas y se ven tantos libros perfectamente colocados al estilo del tetrix, cuando se tocan y se ojean por primera vez oyendo ese pequeño crujido que demuestra que eres la primera que mira su contenido, ese olor a nuevo... En fin, esa emoción, decía, es indescriptible y te alegra el día.

miércoles, 9 de enero de 2008

Un repaso a la biblioteconomía

Hoy he venido a trabajar un poco cargada de papeles y es que debo preparar de manera exprés (esta palabra parece que ahora está de moda) un curso sobre biblioteconomía pura y dura. Hablar en público no es que sea muy agradable, por lo menos para mí, pero esta vez es casi obligatorio porque es una "orden" de Isidoro, mi jefe técnico. El caso es que aunque no me apetezca nada impartirlo sí me he animado al buscar mis reglas de catalogación, mis manuales de catalogación y clasificación, mis libros y apuntes de organización bibliotecaria..., y repasarlo todo desde el principio. Si es que, después de todo, las bibliotecas son mi vicio y mi perdición.

martes, 8 de enero de 2008

El fin es mi principio

Por fin han terminado estas fiestas de excesos en todos los sentidos. Esta mañana veo amanecer desde mi biblioteca pensando en que debo volver al gimnasio, que no tengo que hacer esas cenas "obligatorias" y copiosas que no te dejan dormir como quisieras, tampoco tengo que salir obligatoriamente para celebrar la Navidad con amigos, vecinos, conocidos, etc., etc. Y, lo mejor, anoche empecé a leer un libro de Tiziano Terzani que se titula El fin es mi principio. Me tiene tan intrigada que estoy deseando que llegue la noche para seguir leyéndolo en mi cama. Me encanta cómo escribe este periodista y cómo en cada frase te contagia ese amor que él tenía por la vida y esa capacidad de valorar las cosas más nimias del día a día. Ya se me están haciendo largas las horas que faltan para que llegue la hora de acostarme y porder seguir con mi lectura.

domingo, 6 de enero de 2008

Mi regalo de reyes

Hoy, aunque es un día nublado y gris, he saltado de la cama muy contenta por mi regalo de reyes. Me lo dieron anoche y es un auricular/micrófono manos libres. Estoy deseando comprobar cómo funciona pero antes debo contar con una clavija distinta a la que tengo para poder enchufarlo y que ya me ha conseguido mi cuñado. Sé que será un "chisme" más ocupando esta mesa que más bien parece un bazar pero me ha hecho mucha ilusión porque así tendré las manos libres para escribir, teclear o hacer clip en el ratón sin tener que estar pendiente de que se me caiga el auricular del teléfono. Y, lo más importante, no tener el cuello torcido y el hombro elevado para poder sujetarlo. ¿No es para estar contenta?