miércoles, 16 de enero de 2008

Los blogs y los amigos

Hoy escribo un poco más tarde y es que a veces mientras no me tome un café no soy persona. Pero ya he ido a la cafetería, me lo he tomado y vuelvo repuesta. Al entrar en mi correo he visto la chispa de esta mañana. Mi amiga Emi me escribe, con letras mayúsculas y fondo rosa fluorescente, para preguntarme cómo se puede acceder a los comentarios de este blog y cómo puede escribir alguno de esos comentarios. Me ha hecho ilusión que mis amigos lean lo que escribo cada mañana (aunque sean chorradas) y que quieran aportar sus opiniones o experiencias parecidas. Al final va a ser que esto no sólo es un vicio para el que escribe sino para los que leen esos escritos... Qué bien.

martes, 15 de enero de 2008

El placer de ir a trabajar

Mi biblioteca es bastante grande, tiene tres plantas flotantes y comunicadas entre sí con techos muy altos. Esto hace que en invierno (y con la temperatura que hace aquí, sobre todo en enero) sea poco menos que un congelador cuando entras a las ocho de la mañana. Pero no, no es así en realidad, porque todos los días, una hora antes de que lleguemos los empleados del ayuntamiento, una persona se dedica a encender la calefacción. De esta forma, cuando entro en la biblioteca con chaqueta, bufanda y guantes (soy muy friolera) este espacio está calentito, y se está de a gusto... Entonces me siento en mi silla, rodeada de libros y con mi ordenador encendido para poder "conectarme" con el mundo, ¿no es un lujo venir a trabajar así? ¿No creen que me pagan por disfrutar con lo que hago?

domingo, 13 de enero de 2008

Desayuno de domingo

Aunque con este título parezca que estoy copiando uno de los apartados de la revista XL Semanal no voy por ahí, aunque sí tiene algo que ver. A lo que me refiero es a que los domingos, además de levantarme a las tantas como ya saben, me gusta comprar el periodico regional, llevármelo cerradito a casa y colocarlo en la cocina hasta que preparo mi desayuno. Ya con mi café, mi tostada con aceite y tomate y sentada tranquilamente, abro el periodico y leo lo que me interesa mientras como. Qué tranquilidad. Luego me quedo un ratito en la cocina leyendo los artículos de opinión de la revista XL Semanal, las cartas de los lectores, la entrevista de Desayuno de domingo... En fin, todo un deleite que no podemos tener todos los días.

sábado, 12 de enero de 2008

No es un día cualquiera

Todos los sábados y domingos intento escuchar el programa de Radio Nacional No es un día cualquiera que dirige y presenta Pepa Fernádez. Lo primero que hago al despertarme es poner la radio para distraerme con las tertulias, las entrervistas, los epitafios tan curiosos que envían a Nieves Concostrina, el musiquero, los comentarios de Pancracio Celdrán... Me encanta lo variado que es este programa (la clave de su éxito, seguro) que entretiene, alegra y ameniza los fines de semana a más de uno, ¿a que sí?

viernes, 11 de enero de 2008

San Viernes

Me acuerdo que cuando estaba estudiando y llegaba el viernes todos nos poníamos muy contentos, algunos incluso cambiaban de carácter. Después, cuando empecé a trabajar, comprobaba que cuando llegaba el viernes esa alegría entre mis compañeros de trabajo (a los que por primera vez escuché hablar de San Viernes) era la misma que la de mis compañeros de estudios. Yo también me alegraba y siempre ha sido el día más esperado de la semana. Pero, ¿saben el motivo?, ¿se imaginan en qué puedo estar pensando?, ¿será porque mañana no tengo que trabajar?, ¿será porque tengo dos días por delante para no venir a la biblioteca? Pues no. Siempre me gustó, me gusta y me gustará el viernes porque sé que al día siguiente el despertador no sonará a las siete de la mañana y... ¡podré dormir hasta las tantas! ¿No es una excusa para estar feliz?