jueves, 31 de enero de 2008

La alegría de la huerta

Cada quince días cambian las señoras de la limpieza en la biblioteca. Las nuevas que me he encontrado hoy al entrar a trabajar ya las conocía de alguna vez anterior y me he alegrado al verlas porque, sobre todo una de ellas, es la alegría de la huerta. Desde que te ve llegar te saluda con palabrotas-piropo con los que no puedes evitar desternillarte de risa. Hablamos del frío que hace hoy y ella me enseña su barriguilla para demostrarme que la friolera soy yo mientras sigue vociferando con ese vocabulario castizo que hace honor al refrán extremeño que dice: quien no diga jacha, jigo y jiguera no es de mi tierra. Escuchar a esta mujer cuando aún no estoy muy despierta y empezar a reír desde las ocho de la mañana es lo que yo quisiera para todo el año. Qué pena que sólo sean dos semanas...

miércoles, 30 de enero de 2008

Pasaportes de la lectura

La Junta de Extremadura ha distribuido entre las bibliotecas públicas de la comunidad unos Pasaportes de la lectura. Son chulísimos. Se trata de un proyecto dirigido a jovencitos que tendrían que leerse catorce libros muy conocidos para ir rellenando su pasaporte como si de una visita a distintos países se tratara. Todos los bibliotecarios (y profesores) sabemos que es muy difícil "convencer" a los adolescentes para que lean. Pero hoy me he propuesto hablar con los dos institutos que hay en Azuaga y llevar a cabo esta actividad. No sé si lo conseguiré, pero es el reto que me he propuesto esta mañana y si logro persuadir por lo menos a diez jóvenes ya me sentiré muy satisfecha.

martes, 29 de enero de 2008

Afán de perfección

Como ya habré comentado en otra entrada de este mi blog, desde la Fundación Alonso Quijano estamos confeccionando un anuario de bibliotecas españolas que pronto verá la luz. Se trata de un trabajo amplísimo que lleva detrás muchas horas de dedicación, y de desesperación. En mi caso, y sobre todo en estas últimas semanas, por mi afán de perfección he llegado a ver todo negro, no veía el final del túnel como se suele decir. Estaba bloqueada e incluso pasaba por alto los ánimos de mis compañeros Raúl, Salva y Belén (que para eso somos un equipo). Pero anoche, echando un vistazo a todo el material que se publicará, se iluminó la chispa en mi cerebro, y todo lo que antes veía como un problema pasó a ser una gran satisfacción. Ni que decir tiene que esta mañana me he levantado con otro ánimo, claro...

lunes, 28 de enero de 2008

Mi biblioteca

Esta mañana, nada más entrar en la casa de la cultura, donde se encuentra ubicada mi biblioteca, me han ido poniendo al día de todo lo que ha pasado durante la semana que he faltado. Una chica que quería renovar el plazo de devolución del libro que se está leyendo y no sabían si hacerlo o no, una persona que ha avisado de que uno de los libros nuevos y flamantes que han llegado a la biblioteca está mal encuadernado y se repiten páginas o faltan otras, un pandilla de jovencitos que han insultado a la persona que me sustituyó y esta casi pierde los nervios, un montón de libros encima de la mesa que no han sabido colocar en su lugar, miles de boletines oficiales sin archivar... Todo esto ya me lo esperaba (no es la primera vez) pero, como ya dije en otra entrada, esta semana me ha servido para desconectar y todo lo que me han contado hoy o como me he encontrado la biblioteca no ha servido más que para pensar que este es mi sitio y que todo lo que para otros puede ser un problema para mí es una chispa, es saber que esta biblioteca se utiliza y está viva.

domingo, 27 de enero de 2008

Los sellos de correos

Anoche vi en televisión un anuncio de la serie Cuéntame cómo pasó. De repente me vino a la cabeza la imagen de las cajas metálicas de Cola Cao que muchas veces aparecen en casa de los Alcántara y que seguro que todos los de mi generación recuerdan. Me acordé de cómo mi padre tenía guardados un montón de sellos en una de esas cajas y cómo la descubrí registrando uno de los armarios de nuestra casa en Vélez Rubio. Esa caja, y su contenido, la heredé cuando tenía 9 años y, desde entonces, colecciono sellos. Hoy me he levantado con la intención de clasificar y ordenar (será deformación profesional) los últimos sellos que he ido recibiendo y que últimamente tenía un poco descuidados por falta de tiempo. Y, hablando de tiempo, ¿han comprobado alguna vez cómo se pasan las horas mirando los monumentos, los personajes históricos, las fiestas populares, los trajes típicos y ese largo etcétera de imágenes que aparecen en los sellos? Creo que será a lo que me dedique cuando me jubile, si alguna vez me jubilo, claro…