miércoles, 26 de marzo de 2008
Voluntad, disciplina, motivación
Creo que ya he dejado claro varias veces en este blog que siempre me ha gustado levantarme tarde, no tener que poner el despertador, saber que no hay ningún motivo para madrugar, etc. Todo lo contrario a mi familia, que se levanta de un salto a cualquier hora. Digo esto porque mi amigo Raúl "ha cambiado de vida" y ahora se levanta muy temprano (a las 6 h. ya está trabajando) para terminar el libro que está escribiendo. Me dice esta mañana que se levantará temprano incluso los fines de semana. Uffff... Casi me ha dado pena y todo. Creo que yo no podría tener esa fuerza de voluntad o esa disciplina. Claro que, por ahora, tampoco tengo una razón, una meta o una motivación con tanto peso como la de Raúl como para convertirme en madrugadora...
martes, 25 de marzo de 2008
Mi vuelta de vacaciones
Ya he vuelto de las merecidas y necesarias vacaciones (aunque hoy, en Azuaga, solo se trabajan cuatro horitas, para no estresarnos mucho tras las fiestas). La verdad es que cada tres meses deberíamos tener cuatro días de vacaciones, así vendríamos con las pilas cargadas cada cierto tiempo. Y eso que he de decir que cuando estás fuera se está muy bien, se descansa y se desconecta bastante, se duerme más, se come mucho... Pero cuando se vuelve de un viaje se piensa: por fin mi sofá, mi calefacción (¡qué frío hace en el norte!), mi tele, mi mesa, mi caaaaaaaaaaasa...
miércoles, 19 de marzo de 2008
Merecidas vacaciones
Hoy es el último día de trabajo para muchos y por fin comienzan las necesarias y merecidas vacaciones. Aquí, en Azuaga, también es fiesta el lunes así que tenemos cinco días por delante sin horarios y sin estrés. La verdad es que debería quedarme en casa y poner orden en algunas cosas que se van acumulando día tras día o hacer algún que otro arreglo. Pero no. Saldré de Azuaga y, como todos, intentaré descansar, dormir, pasear, leer...
martes, 18 de marzo de 2008
Mi ordenador enfermo
El tema de hoy no es que sea una chispa de la mañana, desde luego que no. Resulta que el ordenador de mi casa lleva unos días haciendo cosas raras como, por ejemplo, no responder a algunas órdenes, no cerrarse correctamente, aparecen miles de páginas de publicidad con tan solo tener abierto el correo electrónico... Esta mañana le he preguntado al informático del ayuntamiento qué problema puede tener con solo dos años y me ha contestado que eso son virus, que hay que formatearlo entero. Me he quedado de piedra. Sólo he pensado en el anuario, en la revista, en los correos electrónicos..., en todo lo que tengo ahí. Pero como hay que ser positivo (para nada sirve lamentarse) me he hecho a la idea de que cuando lo formatee va a ser como si me comprase un ordenador nuevo, que seguro que irá más rápido y con programas más modernos. Por supuesto, esta tarde comenzaré a hacer copias de seguridad de todos los archivos...
lunes, 17 de marzo de 2008
Apuntógrafos
Los bibliotecarios sabemos muy bien quiénes son los apuntógrafos. Se trata de grupos de jóvenes universitarios que acuden a la biblioteca, sobre todo en vacaciones, con sus apuntes, folios de papel reciclado para escribir en sucio, rotuladores fluorescentes de todos los colores y modelos, y ya hasta con el ordenador portátil. La biblioteca se llena y tú debes tener cuidado con ni siquiera estornudar, porque se desconcentran. Pero eso sí, que no les llamen al móvil porque salen escaleras arriba a toda velocidad haciendo el ruido que sea necesario, o que no venga el colega de turno a saludar porque, tío, cuánto tiempo sin verse... Hoy comienza a llegar esta juventud a ocupar mesas y sillas y lo primero que se encuentran es una bibliotecaria carroza de 40 años, así que ¿para qué dar los buenos días? Pues no, mire usted. Lo primero que pregunto a este personal cuando entran "sin verme" es si es que no abulto. Ellos se sorprenden y al final sonríen entendiendo que lo que quiero es que me den los buenos días. Y me los dan. Luego les digo que ese trasiego que se traen de salir a fumar el cigarrito, entrar, salir otra vez para tomar café, entrar, volver a salir para echar el ratito con el amigo, entrar de nuevo... No, no, no, señores. Ustedes entran ya desayunados, con el cigarro fumado y los amigos más que saludados. Así que hasta hora y media después no se vuelve a salir para descansar. Esto es lo que hago, un cuadrante de entradas y salidas y, ¿saben?, los apuntógrafos lo agradecen, me dan los buenos días y hasta me piden que les controle, ¿qué les parece?
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