martes, 17 de junio de 2008

Jornada en Mérida

Bueno, hoy tampoco me puedo entretener mucho en escribir en este mi blog. Ahora mismo me voy a Mérida (últimamente viajo más que la maleta de la piqué) a unas jornadas para bibliotecarios. Esta vez no voy de oyente sino que hablaré sobre el Anuario. Espero que la gente no se aburra mucho escuchándome. Intentaré que eso no ocurra. Hasta luego...

lunes, 16 de junio de 2008

Nueva temporada en la biblio

Esta es la última semana que se abre la biblioteca por la tarde ya que comenzaremos con el horario de verano, es decir, de 8 a 15 h. Ya se nota, desde la semana pasada, que los niños de la ESO han acabado y es que cuando terminan el insti, la mayoría termina también la biblio. Ahora sólo vienen a ver "el interné" pero no les hables de sacar algún libro para el verano, que te toman por extraterrestre. Así que, a partir de esta semana ya empezaré a ver caras nuevas, o caras conocidas pero de jóvenes universitarios que vienen agobiados a estudiar los exámenes finales. Tengo que reconocer que casi me agobio con ellos al verlos tan zombis. Pobrecillos.

domingo, 15 de junio de 2008

Detector de sonrisas

Hace unos días se me cayó la cámara fotográfica y se me rompió. No sé cómo pudo romperse de esa manera cuando estaba dentro de una funda durísima y en mi bolso. Vaya, que fue un mal golpe. Me disgusté bastante porque sólo tenía dos años y funcionaba muy bien. Ahora me he comprado otra de la misma marca pero más moderna, claro, y más compleja también. Me llamó la atención una opción que se llama detector de sonrisas, que me provocó la sonrisa pensando en cómo una cámara va a detectar si uno sonríe o no para hacer la foto, ¿y si estás siempre serio?, ¿no te hace fotos? Pero sí, señores, resulta que cuenta con esa posibilidad de detectar si te ríes para hacerte la foto en ese momento. Parece magia. Así que hoy, que es domingo, voy a empollarme el manual de esta cámara casi mágica...

viernes, 13 de junio de 2008

¿Cuál ha sido la venganza?

Ya estamos de nuevo en viernes. Normalmente se me pasan las semanas muy rápido pero esta en especial se me ha pasado volando. Esta noche nos volveremos a juntar los amigos y hablaremos de la venganza de Agustín que, señores, ya se ha vengado, y bien vengado, se lo aseguro. Algunos y algunas nos hemos quedado patitiesos. Así que hoy, por ser viernes, porque el protagonista del blog en esta semana ha sido Agustín y porque ya ha cumplido su promesa de vengarse de nosotras, le cedo a él la palabra/chispa para que cuente cuál ha sido esa venganza...

jueves, 12 de junio de 2008

Almas caritativas

Desde luego que vaya impresión que algunos tenéis de mí. Pero si soy una santita con los amigos...

Ya volvimos de Madrid donde el tiempo está más que revuelto. Hacía fresco, calor y hasta llovió. Cuando llegué a Córdoba, a las 11 menos cuarto de la noche cogí el coche para venir a Azuaga y mira por donde había unas obras que me desviaron por un camino que no conocía. No veía la salida para Badajoz por ningún sitio y no hacía más que dar vueltas por el centro (digo yo que sería el centro). Por fin, en un semáforo, le pregunté a un señor que iba en moto que cómo se salía a Badajoz. Este hombre, alma caritativa donde las haya, me dijo que estaba probando su moto recién comprada y que no le importaba sacarme de Córdoba. Así que fui tras él, como escoltada (ya serían más de las 11) y por fin llegué a la Nacional 432. No me dio tiempo a darle las gracias, sólo pude pitarle y hacerle una señal con las luces. Hay que reconocer que en todos sitios hay almas caritativas y si no hubiese sido por esta persona todavía estaría dando vueltas alrededor de la Mezquita.