viernes, 27 de junio de 2008

Primer baño del verano

Ayer por la tarde, tras la siesta, la compra en el super para llenar el frigorífico (que estaba en las últimas) y aliviada por haber terminado mi temporada de viajes, me di el primer baño del verano en la piscina. Cómo se nota la falta de costumbre y el pasar tantísimas horas sentada. Con dos o tres brazas ya estaba agotada y casi me faltaba el aire. Pero qué bien sienta un baño antes de la cena. Yo no soy muy de playa ni de piscina pero reconozco que merece la pena nadar un rato, relaja muchísimo. Así que a ver si cojo el ritmo y todos los días me doy ese bañito...

jueves, 26 de junio de 2008

Final de la temporada

Al igual que en el toreo hoy es el último día de la temporada. Sí, me refiero a que hoy es el último día, hasta después del verano, que voy de viaje por temas de trabajo. Dentro de un rato iré a Mérida a dar una charla pero ya estoy deseando que llegue esta tarde para saborear esa sensación de saber que no tengo que preparar ninguna cosa más hasta dentro de un tiempo. Qué descanso...

miércoles, 25 de junio de 2008

Cadena alimentaria

Ayer mi amigo el hombre invisible me mandó un meme al que voy a responder hoy en este mi blog. Es un tema con el que el señor Ubé me ha pillado completamente: la comida. Pero, cómo no, voy a contestar a esas preguntas:

1. Un alimento que no me gusta nada

Las acelgas, las espinacas y todas esas verduras que se reblandecen cuando se guisan.

2. Mis tres alimentos favoritos

La paella, el cocido (de mamá, por supuesto) y la empanada de atún.

3. Mi receta favorita

La única que sé hacer sin problemas: ensalada de macarrones.

4. Mi bebida favorita

Uffff... El vino. (El licor de Zarzamora seguro que no).

5. El plato que sueño con realizar

Cualquier plato es para mí un sueño. Comparo la cocina con la ciencia ficción.

6. Mi mejor recuerdo culinario

La verdad es que no tengo en mi memoria ese recuerdo culinario. El único recuerdo que me quedó grabado a fuego fue cuando le freí un huevo a mi padre porque mi madre no estaba. A él le gusta mucho mojar pan en la yema pero en el huevo que le preparé era imposible distinguir la yema de la clara. El pobre, con esa gran paciencia que siempre ha tenido conmigo, se levantó y me llevó a la cocina para enseñarme cómo se fríe un huevo...

Y nomino para jugar a Raúl Cremades y a María Antonia Moreno.

P.D. Qué lástima que no tenga alguna foto original de mi chispa en la cocina...

martes, 24 de junio de 2008

Los libros rollo

Últimamente llega un jovencito a la biblioteca casi al mismo tiempo que yo. Siempre viene con una mochila negra y se coloca en la parte de abajo, donde yo no puedo verlo. Es muy tímido pero todas las mañanas da los buenos días con una sonrisa preciosa (una especie en extinción, desde luego). Hoy, como bibliotecaria cotilla, he bajado para ver qué está estudiando ¿y saben lo que hace? Jugar con un ordenador portátil. Como en la biblioteca hay wifi, qué bien. Le he preguntado en qué curso está y me ha dicho que ha terminado 3º de ESO pero que ya no se preocupa de si aprueba todo o no porque esta harto de que lo suspendan por las faltas de ortografía. He intentado convencerle (o más bien persuadirle) de que ese problema se puede solucionar leyendo mucho pero con las lecturas obligatorias de este año parece que ha quedado más que satisfecho y escarmentado. Los libros son un rollo, me dice. No voy a insistir por ser el primer día que hablo con él pero haré lo posible por quitarle de la cabeza esa idea de libros rollo y lectura obligada.

lunes, 23 de junio de 2008

Los ruidos nocturnos

Como todos ustedes saben yo, siempre que puedo, duermo la siesta, y es que sin dormir bastante y sin café no soy nadie. Hoy, desde que me he levantado, estoy pendiente de que lleguen las 16 h. para acostarme. Les cuento el motivo: anoche no se me ocurrió otra cosa (casi nunca lo hago) que dormir con la ventana abierta y no se imaginan la cantidad de ruidos que puede haber cuando no hay sol. Todo el mundo parece familia de Drácula. Primero los jóvenes celebrando a voz en grito la victoria de España en el fútbol. Poco después algo parecido a una competición de motos entre quinceañeros para comprobar no sé si quién corría más o qué moto era la que hacía más ruido. Más tarde un mosquito no se apartaba de mi oído lo que hizo que me tapase con la sábanas hasta arriba y estuviese más pendiente de su zumbido que de coger el sueño. Tras todo esto se escuchó el camioncito que riega las calles, y que no puede formar más escándalo. No hablemos de cuando ha amanecido y los coches han comenzado a moverse, como si de un rally se tratara. En fin, que cuando iba a coger el sueño ha sonado el despertador... ¿No creen que hoy tengo una excusa más que justificada para desear que llegue la hora de la siesta? Pero, eso sí, con la ventana bien cerrada.