viernes, 23 de enero de 2009

Viaje a Málaga

Esta tarde, después de comer, me voy a Málaga. En casa de Amaya cenaremos todos los de la fundación. Aunque a Raúl lo he visto hace menos tiempo, ya tengo ganas de estar un ratito con todos, que hace meses que no nos vemos. Así podremos hablar en vivo y en directo y no sólo por e-mail o por teléfono...

jueves, 22 de enero de 2009

Mercedes Salchicha

Esta mañana no he podido más que reírme cuando he entrado en la biblioteca. Ha llegado una chica que venía con prisas porque se iba a trabajar y quería un libro que vio hace unos días en mi mesa. Era una novela histórica y solo se acordaba del nombre de la autora, Mercedes Salchicha. En un principio he creído que sería algún libro infantil y que de lo que se acordaba era del título, pero no, ella me insistía en que era una novela histórica y con cierto grosor. He buscado en la mesa (donde siempre suelo dejar los libros que más se prestan para que los usuarios los cojan) y... ¡lo he encontrado! Pero claro, no era Mercedes Salchicha sino Mercedes Salisachs... Las dos nos hemos reído pensando en que ya estamos a jueves y queda menos para descansar (la vista y la mente) durante el fin de semana.

miércoles, 21 de enero de 2009

Ya van 16

Ayer fue un día histórico puesto que Obama juraba su cargo como 44º presidente de Estados Unidos (no sé si ustedes han llegado a enterarse de esta noticia...). Pero también fue un día de satisfacción para los que formamos la fundación Alonso Quijano y es que ayer Belén avisó de que ya teníamos el nuevo número de la revista Mi Biblioteca, el 16. Yo no la veré hasta pasado mañana, que voy a Málaga, pero estoy deseando recibir la "llamada de rigor" de Raúl, (desde el número 1 lo hacemos así) para que me explique con detalle cómo ha quedado. Creo que cada número que se publica merece más que una chispa de cada mañana, sobre todo por la cantidad de personas que hacen posible que esta publicación vea la luz cada tres meses.

lunes, 19 de enero de 2009

Mi memoria

Desde el viernes por la noche he estado preocupada creyendo que había perdido la memoria, no la cerebral sino la USB (aunque ya dudo si la cerebral la estoy perdiendo también). La busqué por todos los bolsillos, puse el bolso patas arriba... Pero nada, no estaba. Ya me acordé de que podría habérmela dejado en el ordenador y, ¡sorpresa! Esta mañana, lo primero que he hecho es ir directamente a mirar si estaba allí y, ¡Sí! No es por lo que vale el pendrive sino por todo lo que tengo en él. A partir de ahora, cada vez que lo utilice lo desconectaré y lo guardaré en ese momento.

viernes, 16 de enero de 2009

Los cómics y sus peligros

Con un presupuesto que teníamos del ministerio para la biblio solicité varios cómics que ya hemos recibido. Ahora estoy catalogándolos y clasificándolos pero tienen un peligro. Sí, cuando cojo alguno que me llama la atención empiezo a leerlo por encima para ver de qué va y al final me engancho de tal forma que no lo suelto hasta terminarlo. Me puede la tentación, así que hoy me he propuesto catalogar otros libros, a ver si así avanzo un poco más...