martes, 17 de febrero de 2009

Toma tú, dame tú

Hace mucho tiempo que escuché a una madre hablar orgullosa de los intercambios de ropa que hacía con su hija. Yo, en aquel tiempo, veía muy lejano el momento de compartir ni una sola camiseta con Ana, mi hija. Pues bien, ese momento ya ha llegado. Ella me coge los jerseys que le gustan, yo le quito de vez en cuando una camiseta que me encanta y que me viene bien para conjuntar con otra cosa. No es que me sienta orgullosa como aquella señora que escuché hace años (no nos vamos a engañar, los 41 años no me los quita nadie, aunque comparta ropa con una niña de 12), pero sí me gusta que mi hija eche mano de lo que hay en mi armario como si de una hermana se tratase...

domingo, 15 de febrero de 2009

El paisaje prometido







Como lo prometido es deuda aquí les incluyo dos fotografías del paisaje que se ve desde el pasillo de la biblio...




viernes, 13 de febrero de 2009

Antonio Fuentes

Tengo un amigo, Antonio Fuentes, que además de ser extremadamente modesto escribe como los ángeles. Ayer me llamó por teléfono para decirme que tenía un blog de poesía, que si podía mirarlo y decirle qué me parecía. Qué me va a parecer sino una maravilla y una gran idea publicar sus escritos por este medio. Reconozco que digo esto no solo por mi aprecio a Antonio sino porque es verdad que escribe muy bien. Aquí les dejo su blog por si quieren echarle un vistazo.

http://poemasenrebajas.blogspot.com/

jueves, 12 de febrero de 2009

Cafetera nueva

Hoy estoy como niño con zapatos nuevos, como se suele decir. Sí, como a mediodía tomo café sola y mi cafeterita de dos plazas ya está para jubilarla, me he comprado una cafetera de una sola plaza. Es muy pequeñita, incluso parece de juguete, pero creo que funciona perfectamente. Hoy la probaré a ver qué tal. Para los que somos cafeteros estas cosas son muy importantes y no se pueden imaginar el alivio que se siente cuando solucionas "el problema" del café...

martes, 10 de febrero de 2009

Las pilas de petaca

No sé si alguna vez he contado que en la cocina de mi casa tengo una radio muy antigua, de esas que también salen en la casa de la familia Alcántara, en Cuéntame cómo pasó. Era de mis abuelos y, la verdad, le tengo mucho cariño. Aunque hay que orientarla de vez en cuando y ponerle unos papelitos entre los botones para que funcione, no se escucha del todo mal y la suelo poner mientras me tomo el café o desayuno los fines de semana. Pues bien, lleva unos días fallando más de la cuenta y yo creía que eran los síntomas de sus últimos días de vida, pero no. Se la llevé a mi padre, que lo arregla todo, todo, todo (como en el anuncio) y me dijo que eran las pilas, que estaban agotadas. Estas pilas son de petaca, de las grandes, y me ha costado un poco encontrarlas pero por fín he dado con ellas y mi radio de la época de los Beatles me sigue dando compañía. Espero que por mucho tiempo.