Ayer me compré una crema hidratante. Tras darle mil vueltas para ver cuál compraba entre los miles de modelos (nutritiva, de día, de noche, piel grasa, mixta, seca...) al final, y por no perder más tiempo, me decidí por una de ellas. Esta mañana la he estrenado y no saben el picor de ojos que tengo. Cualquiera que me vea creería que he estado llorando toda la noche. Esto me sirve de escamiento. Quién me mandaría a mí a cambiar de marca...
viernes, 27 de febrero de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
Diario adolescente
Ya estoy terminando un libro superway, Motín en la Bounty. Me lo regaló mi amiga Flori, wapa. El protagonista es Turnstile, que está cañón y tiene una aventura superinteresante en un barco. Este libro está mortal y, obvio, os lo recomiendo...
No crean que he perdido la cabeza. Solo he querido imitar la jerga adolescente para recomendarles un libro.
No crean que he perdido la cabeza. Solo he querido imitar la jerga adolescente para recomendarles un libro.
lunes, 23 de febrero de 2009
Regalo
Desde hace bastante tiempo tengo pendiente hacerle un regalo a una persona de mi entorno. Este fin de semana lo he comprado y hoy se lo daré. Creo que le gustará mucho puesto que es algo de su estilo, pero no sé a quién le hará más ilusión, si a esa persona por recibirlo o a mí por entregárselo y ver su cara de felicidad, aunque solo sea por unos segundos.
jueves, 19 de febrero de 2009
A pleno sol
Con este título no me refiero a que haya venido a trabajar con un sol radiante. Todavía está amaneciendo como quien dice y, aunque en estos últimos días sí tenemos sol, de lo que quiero hablar es de la película con ese título. Hace años que la vi y me impactó. En la biblioteca tenemos el libro de Patricia Highsmith que se titula igual y que suelo recomendar a mucha gente. Pues bien, después de tantos años ahora me van a pasar esa película y la podré ver de nuevo. Me ha hecho mucha ilusión y espero que esta segunda vez me impacte tanto como la primera, aunque sepa el final...
martes, 17 de febrero de 2009
Toma tú, dame tú
Hace mucho tiempo que escuché a una madre hablar orgullosa de los intercambios de ropa que hacía con su hija. Yo, en aquel tiempo, veía muy lejano el momento de compartir ni una sola camiseta con Ana, mi hija. Pues bien, ese momento ya ha llegado. Ella me coge los jerseys que le gustan, yo le quito de vez en cuando una camiseta que me encanta y que me viene bien para conjuntar con otra cosa. No es que me sienta orgullosa como aquella señora que escuché hace años (no nos vamos a engañar, los 41 años no me los quita nadie, aunque comparta ropa con una niña de 12), pero sí me gusta que mi hija eche mano de lo que hay en mi armario como si de una hermana se tratase...
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