viernes, 15 de enero de 2010

Mis niños de la biblio

Desde que llegué a Azuaga hace ya 14 años (parece que fue ayer) he ido viendo cómo mis usuarios más jóvenes, mis niños, han ido creciendo, yéndose a estudiar, o incluso se han casado. Me hace mucha ilusión ver por la calle a aquellos traviesos que tantos sofocones me daban y que ahora me cuentan cómo les va la vida, dónde están trabajando... Estos son ya más mayores pero a la biblio siguen llegando otros más pequeños que también los considero mis niños y que me cuentan qué proyectos tienen o qué quieren estudiar en el futuro. Pero todo esto viene a cuento porque de esta nueva generación hay una chica que el otro día, con el mal tiempo que hacía, llegó a mi casa para decirme que le iban a hacer una entrevista en la Cadena Ser ya que había quedado finalista en un concurso de microrrelatos en el que se habían presentado más de 800 personas. Solo tiene 14 años, justo el tiempo que yo llevo aquí. Qué ilusión me hizo que fuese a casa solo a decírmelo. Me llenó de orgullo. Por supuesto, escuché el programa y su microrrelato. No pudo ganar porque competía con dos personas más que ya eran periodistas pero esto ha supuesto una bomba de oxígeno para esta niña que vive para leer y escribir. Esta es una de las ventajas de vivir en un pueblo, que puedes ver cómo estos niños van progresando y considerando a la biblioteca como un eslabón, aunque sea pequeñito, de ese progreso.

domingo, 10 de enero de 2010

Nieve en Azuaga

No sé si será debido al cambio climático del que muchos hablamos últimamente pero ya es la segunda vez en esta semana que nieva en Azuaga. Parece mentira que viviendo al sur de Extremadura, a poco más de 100 kilómetros de Córdoba y a unos 150 de Sevilla veamos este paisaje más propio del norte. De todas formas, para los que no estamos acostumbrados, esto de ver nevar alegra y gusta mucho. Qué bonitos los tejados blancos, los árboles cargados de nieve... A este paso pronto tendremos que comprarnos gorros de lana, esquís, trineos, etc. Pero por lo menos, ya que hace frío, se nos alegra la vista. Bienvenida sea la nieve.

Aquí les pongo una foto de las vistas desde la habitación donde trabajo en mi casa, y aún sigue nevando...



Y otra ya por la tarde, pero esta del parque...


miércoles, 6 de enero de 2010

Los Reyes Magos

Ya han pasado los Reyes Magos por mi casa, como en todos los sitios. En 2009, aunque hubo alguna que otra travesurilla, me porté más o menos bien y me han traído un iPod de color naranja chillón que se ve a leguas. Es un regalo que suelen pedir los más jóvenes pero los que ya tenemos cierta edad no hemos perdido el gusto y también nos llaman la atención estos aparatitos, aunque el tipo de música que escuchemos o los vídeos que veamos puedan ser algo diferentes. Me encanta lo planito que es y cómo se nota la diferencia de sonido cuando se pone la radio, que será lo que más utilice cuando dé mis paseos por ahí. Y encima tiene alarma, grabadora, podómetro, juegos, etc. Vaya, que ahora entiendo cómo cada vez son más las personas que van por la calle con los cascos puestos. Creo que a partir de este momento yo seré una más de esas personas...

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Desayuno especial

Todas las mañanas vamos a desayunar a un bar cercano al ayuntamiento. Ese tiempo sirve para despejarse un poco y para empezar a ser persona tras el cafetito. Pero hoy el desayuno será diferente y es que celebraremos que llega la Navidad con un chupito de licor. Ya veremos... Todo puede ser que esta mañana mis usuarios me encuentren un poco zombi, pero seguro que lo comprenderán.

Feliz Navidad a todos los lectores de este mi blog.

viernes, 18 de diciembre de 2009

La soledad de los números primos

Esta mañana he venido a trabajar con más sueño de lo normal y es porque anoche me quedé leyendo hasta las tantas. Sí, quería terminar un libro que me tenía intrigadita, La soledad de los números primos. Ese título me llamó mucho la atención cuando lo vi por primera vez y al empezar a leerlo no lo entendía muy bien, pero poco a poco te va enganchando y ya no puedes dejarlo. Me gusta como está escrito y la capacidad para describir a cada personaje, sus problemas, su psicología, su forma de pensar y actuar, su soledad... Todo para que al final esos personajes, tras miles de acontecimientos, prefieran y se vean obligados a seguir viviendo como los números primos, solos.