miércoles, 30 de enero de 2008

Pasaportes de la lectura

La Junta de Extremadura ha distribuido entre las bibliotecas públicas de la comunidad unos Pasaportes de la lectura. Son chulísimos. Se trata de un proyecto dirigido a jovencitos que tendrían que leerse catorce libros muy conocidos para ir rellenando su pasaporte como si de una visita a distintos países se tratara. Todos los bibliotecarios (y profesores) sabemos que es muy difícil "convencer" a los adolescentes para que lean. Pero hoy me he propuesto hablar con los dos institutos que hay en Azuaga y llevar a cabo esta actividad. No sé si lo conseguiré, pero es el reto que me he propuesto esta mañana y si logro persuadir por lo menos a diez jóvenes ya me sentiré muy satisfecha.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonito reto, y ojala consigas el objetivo. Entre todos tenemos que intentar que se visite ese pais mágico llamado "lectura".
saludos.
Diego Santos.

Eusebio dijo...

Ánimo y adelante con esa bonita iniciativa.
¿Dónde puedo ver esos pasaportes?

Belen dijo...

Ánimo seguro que llevas, suerte es lo que te deseo para que convenzas a muchos jóvenes a que se intenten hacer el viaje. Y aunque sólo visiten un país o dos ya valió la pena. Seguro que eso les aníma a leer más.

Amaya dijo...

La verdad es que la idea suena muy bien. Y todo lo que sirva para animar a la lectura, a descubrir
nuevos y apasionantes mundos, bienvenido sea.
Ánimo y yo misma estoy pensando crear a nivel de mi tutoría algo parecido- aunque sea a nivel casero- . Como tú misma dices: si conseguimos que se embarque alguno, algo bueno habremos logrado.
Mis alumnos de este año son de 1º de ESO y todavía se ilusionan con este tipo de actividades y se enganchan con algunas lecturas.

Valle dijo...

Hola Conchi.
Estaba viendo un programa en la tele y ha salido una noticia que me ha llamado la atención. Se trata de animar a la lectura, y me acordé de este reto que te has propuesto.
Han contado una historia de un señor, carnicero de profesión, que hace un tiempo perdió a su hijo en un accidente de tráfico. Cuenta que un día entró en el cuarto de su hijo y "descubrió" en los libros que allí había, el consuelo a su sufrimiento. A raíz de ese momento se le ocurrió la fantástica idea de poner en su carnicería una biblioteca para sus clientes. Los clientes y clientas, contentísimos/as con la iniciativa de este señor.
Cualquier idea vale para iniciar a todos en la lectura. Esta me ha parecido una idea buena, y sobre todo, original.
Si cada uno tuviéramos una idea con ese fin, seguro que habría más personas que descubrirían en la lectura una forma de sentirse "vivos".
Por cierto, felicidades por esto del blog.