martes, 10 de junio de 2008

Sin comida en la despensa

Tras la "tempestad" de ayer en este mi blog hoy toca relajarse y apaciguar un poco los ánimos, auqnue ya ven que están más que apaciguados. Bueno, hoy por fin hace mi hermana el examen final del famoso curso de diabetes, que nos trae locos a toda la familia. Tengo ganas de que termine para que descanse tras un año de puro estrés y también (qué egoista, ya lo sé) porque mis padres se fueron a Cáceres hace más de una semana para ayudarla y para que así pudiera estudiar con más tranquilidad, ¿y saben lo que eso supone? Que yo llego a mi casa y no tengo la mesa puesta, que es a lo que estoy acostumbradita en casa de mis padres. Y eso que mi madre, conociéndome, me dejó bastante comida preparada, pero ya se me ha agotado todo. Así que, por el bien de todos como he dicho, a ver si mi hermana acaba ese curso y volvemos a la normalidad...

7 comentarios:

valle dijo...

Eres de las mías, que cuando llega a casa, la mesa puesta y la comida servida.
¿Qué haríamos sin nuestras madres? Muchas veces lo pienso y me digo a mi misma que esto debería cambiar, pero cuando se lo planteo a ella, me dice que mientras ella esté ahí, lo de ponerme el plato de comida por delante para que yo no tenga que perder el tiempo cuando llego del trabajo, es cosa de ella. Que ya cuando ella falte tendré tiempo de encargarme de ese tema. Yo, por supuesto, agradecidísima, pero ¿y el día que me falte?
Quiera Dios que me dure muchos años y no precisamente por ese plato de comida.

El hombre invisible dijo...

Todos somos clientes fieles de las madres "tupperwares". Lo de ayer no tiene precio. Como culebrón puede llegar a ser de los mejores, incluso aquel famoso de "Los bibliotecarios también lloran".

Agustín dijo...

OPINIÓN: Si pusieras el mismo empeño en cocinar que en "maquinar bromitas a los amigos", seguro que serías mejor cocinera que Arguiñano.
Te paso una receta para que vayas practicándo.

RECETA.- "ESTOFADO A LA ZARZAMORA":
Le pides un pollo a Dely y un cordero a Emilita, los troceas, le añades sal, pimienta, laurel y la media botella de "ORUJO" que tiene Marta (y que afortunadamente no me hicisteis beber, con la otra media tuve más que suficiente).
Una vez añadido el Orujo de Marta al pollo de Dely y al coredero de Emilita lo guisas todo a fuego fuerte en "la cocina del Tránsito", mientras el camarero os pone unas copitas de AGUA para refrescaros la espera.
Una vez que el estofado huela a quemado "os lo comeis hirviendo y que os aproveche". JUA-JUA-JUA.

SEGURO QUE ESTARÁ "RICO, RICO, RICO". Ya nos contarás, a los seguidores de tu blog, como te ha salido.

Ciao.

Conchi Jiménez dijo...

Desde luego Agustín que no me imaginaba que eras tan malo. ¡Recomendarme recetas en las que están implicadas mis amigas y con tu deseo final de que salga quemado y que me queme también la boca! Eso no se le ocurre a un amigo. No creo que con lo bien que me he portado contigo desde que nos conocemos me merezca esa deslealtad...

valle dijo...

Conchi, lo tienes en bandeja. Tienes la receta y todos los ingredientes. Anímate a preparar ese "exquisito" estofado y por qué no, podéis llevar como invitado de honor a Agustín, ya que ha sido él el que os pasó la receta.
Sería una gran idea celebrar una cena entre amigos para degustarlo.

Por cierto Agustín, se te olvidó añadir el licor de zarzamora en la receta, ¿en qué momento hay que añadirlo?

Amaya dijo...

¡Vaya cachondeito que nos traemos!
Esto está muy animado y parece un culebrón en toda regla.
Al principio, por el título, pensaba que el tema iba de la famosa huelga de transporte. Y es que he escuchado que no solo hay colas en las gasolineras -eso lo constaté en mis propias carnes el domingo por la noche- sino que empiezan a estar desabastecidos los supermercados y grandes superficies.
Con razón, cuando entré a un supermercado cercano a mi casa me encontré la zona de verduras y grutas totalmente vacía.
La verdad, pensé que estaban haciendo una reforma, pero no: no ha llegado la mercancía y la despensa está casi vacía.
Como decía ayer nuestro amigo Raúl, parece el fin del mundo.
Y ya veo que a ti te afecta lo de la despensa vacía por otro motivo.
Pues nada, que a tu hermana le haya ido bien con el examen y que tus padres vuelvan a Azuaga y comáis todos juntos.
Ahora entiendo como te cunde tanto el tiempo: la comida puesta en la mesa, las siestas relajantes, las reuniones nocturnas con los amigos en el bar con las tapita para desestresarte... ¡ Vaya vidorra que te pegas !
Bromas aparte, disfruta del placer de comer en familia junto a tus padres el tiempo que puedas. Es una gran alegría poder compartir buenos momentos junto a los seres queridos y delante de una mesa llena de ricas viandas; porque como cocina una madre... nadie.

Mª Luisa dijo...

Desde luego Conchi, yo que soy tu prima no te imaginaba capaz de gastar ese tipo de bromas (lo digo por el licor de zarzamora). Al leer ese post pensé que tendría que tener cuidado cuando vaya de viaje, no sea que me encargues algo imposible. Menos mal que todos tenéis buen sentido del humor, porque otros no lo hubiésemos encajado tan bien.
Pero ándate con ojo, que si estáis todo el día de bromas pronto te tocará a ti.