domingo, 15 de febrero de 2009

El paisaje prometido







Como lo prometido es deuda aquí les incluyo dos fotografías del paisaje que se ve desde el pasillo de la biblio...




6 comentarios:

Eusebio dijo...

Bonitas vistas, Conchi, es todo un lujo ver eso desde el pasillo. Yo tengo que subir a la azotea para ver al horizonte y algo de campo. Te mandaré algunas imágenes a tu correo.
Un abrazo.

Antonio Javier Fuentes Soria dijo...

Yo las conozco, por suerte.Un abrazo Conchi, aqui me tienes leyendo poco a poco tus pequeñas grandes cosas.

Belén dijo...

Qué maravilla de paisaje.
¿No se te ha perdido nadie por los pasillos mientras iba a por un libro?
Es una gozada para la vista tener esa instantánea en el trabajo, y más aun cuando va cambiando como tu comentaste. Yo tampoco tengo mala vista, bueno directamente desde el trabajo no pero la Fundación está a la vuelta de la esquina de la playa y desde la ventana tengo unos arbolitos que por la tarde cuando entra el sol se ven unos colores preciosos. No tengo una vista tan buena como la tuya pero no me puedo quejar, aunque cuando trabajaba en casa de Raúl las vistas eran mejores, se veía toda la playa. Mejor, que si no se me va el santo al cielo.
Besos

Amaya dijo...

La verdad que la vista es fantástica.
Aunque yo tampoco puedo quejarme, ya que desde varias clases veo directamente el mar y en otras tengo vistas a la montaña.
Eso sí, a veces, tanto follón en el aula no te permite relajarte ni disfrutar de tales vistas.
Pero otras veces, me quedo ensimismada contemplado el horizonte, mientras mis alumno están trabajando o haciendo algún examen.

Ivan dijo...

Ha sido una grata sorpresa recordar Azuaga a través de ti, de tus comentarios, de tus fotos...
Una tía que perdí hace poco más de un año nació allí. Lamentablemente no puedo aún recordarla sin mojar mis ojos con su memoria.
...

Recuerdo pasear por las calles de este hermoso pueblo, rondear con mi tío los bares llenos de amigos desconocidos, disfrutar de esas berengenas en vinagre únicas en el mundo...

Gracias por traerme un pedacito de emoción.
Por devolverme al valor de lo que verdaderamente importa: el amor y el recuerdo.

Conchi Jiménez dijo...

Leyendo todos los comentarios reconozco que es un pequeño lujo trabajar en un sitio con estas vistas.

En cuanto a ti, Iván, me alegro de haberte hecho recordar nuestro pueblo y muchas más cosas. Espero que algún día puedas venir y seguir disfrutando de todo lo que te gusta de Azuaga.

Un abrazo.