viernes, 6 de marzo de 2009

La suerte de ser como una marmota

Esta mañana, una compañera de trabajo me ha contado que toda la noche se la ha pasado escuchando la radio porque no duerme. Dice que se siente cansada y que todas las noches le ocurre lo mismo (mi madre también es un caso así). Incluso se ha comparado con una liebre, que por lo visto duerme y despierta varias veces. Mientras la escuchaba me imaginaba esa situación y me entraba hasta sueño de solo pensarlo. Qué suerte tenemos los que dormimos como marmotas, toda la noche de un tirón y sin oír ni un solo ruido, aunque se nos caiga la casa encima...

2 comentarios:

Antonio Javier Fuentes Soria dijo...

Hola Conchi. Hoy te hago un comentario porque me siento identificado contigo, aunque a medias. Cuando consigo dormirme soy,como tú, una auténtica marmot.Sin embargo he de estar, tras acostarme, bastante tiempo leyendo y cuando mis ojos se cansan, suelto el libro y cojo la radio, hasta que, de eso nuncame auerdo, me duermo.

Amaya dijo...

Bueno, pues Conchi, yo las 5 ó 6 horas que duermo al día soy como una marmota: las duermo de un tirón y, ya puede haber un ciclón, huracán o terremoto, no me entero de nada.
Efectivamente, se me puede caer la casa encima, que durante el sueño, no me entero de absolutamente nada.
Tan solo cuando iba de excursión al Coto de Doñana con unos 100 o 120 niños, tenía el sueño más ligero y estaba casi en vigilia...quizás la responsabilidad de que algo ocurriera y la tensión, el stress. Todo ello no me permitía dormir a pierna suelta; por lo demás, duermo mejor que un bebé, aunque duerma pocas horas.
Que soñéis todos con los angelitos.