jueves, 6 de mayo de 2010

Tiritas de Caillou

Hace unos días me corté con un cuchillo dos dedos de una mano. En lugar de cortar el salchichón, el cuchillo se desvió hacia otro tipo de carne. Aún se abren los cortes si no los tapo con las prácticas tiritas, las de toda la vida. Agotadas todas las que tenía en casa, ayer mandé a mi hija que me comprase una caja y cuál fue mi sorpresa cuando veo que se presenta con unas tiritas de colorines y con la imagen de Caillou, el de los dibujos animados y alguna que otra cación. Al preguntarle a la niña el motivo por el que había comprado esas tiritas -que yo no tenía ni idea de que existían- me contestó que así, al mirarlas, me pondría contenta y me dolería mucho menos. Son cosas que se le suelen decir a los crios y me imagino que estas tiritas están hechas con esa intención. En mi caso, dolerme menos no sé, pero la mar de alegres sí que tengo los dedos...

1 comentario:

El hombre de la Playa dijo...

Dándome un paseo por tu blog, veo que te has cortado los dedos, espero que sea leve y que te ayude a su cura los colorines de las tiritas.
Recuerdo de pequeño aquellas horribles escayolas de brazos rotos, las cuales resultaban más alegres y divertidas con las firmas y dedicatorias, en muchos colores, de los amigos del escayolado.
Nos veremos muy pronto, si te quedas en el pueblo el finde ¡¡claro está!!.
Un abrazo.