lunes, 2 de junio de 2008
Sevilla tiene un color especial
Ya hace muchos años que voy a Sevilla un día al mes, un sábado, y nunca ha dejado de sorprenderme la alegría de esa ciudad y el salero de los sevillanos. Son únicos. Antes de ayer estuve allí con mis padres y me llamó la atención la profesionalidad de los camareros del bar donde desayunamos. Era un bar muy pequeñito y tras la barra había cuatro camareros que en cuanto te ven poner el pie en la entrada ya te están dando los buenos días y preguntándote a grito limpio si quieres café, tostada, mollete... y antes de que te puedas acomodar ya tienes todo servido. Además, mientras estás desayunando te distraes con las conversaciones entre estos cuatro hombres que no paran de meterse unos con otros (en plan broma ¿eh?) con esa gracia que caracteriza a la mayoría de los andaluces. Desde luego que todos los desayunos, en toda España, deberían ser iguales que en Sevilla, seguro que comenzaríamos el día de otra manera, ¿no creen?
domingo, 1 de junio de 2008
Licor de zarzamora salvaje: el desenlace
Como dije ya volvieron Emilita y "el niño" de Cracovia. El viernes por la noche llegó Emilita al bar con una sorpresa: cantando la canción de la Zarzamora traía una botella en la mano (aquí tienen la foto de la botella), justo de licor de zarzamora. Se había enterado de la broma cuando llegó aquí y leyó mi blog. Entonces rebuscó en su bodega (en la que debe haber de todo) y encontró esta botellita de un licor hecho en el Jerte (encima extremeño...). Nos contó que en Cracovia preguntó a los guías cómo se traducía zarzamora en polaco. Los guías no tenían ni idea, sólo conocían bien el Vodka. Entonces movilizó a todos los que iban en su grupo de excursión (más de 200 personas) para que encontrasen ese licor tan preciado que le habían encargado. Por lo visto buscaron y rebuscaron y lo único que encontraron fue licor de cereza, que TODOS compraron pensando que sería tan bueno como el de zarzamora. Pero aquí, en el bar, nos obligó a dos amigas (Deli y Marta) y a mí a beber un vasito de licor de zarzamora, y ¡ay de ti como intentases irte sin tomar la última gota! Creí que me quemaba la garganta y todo el aparato digestivo. Bueno, creo que eso sirvió como venganza...

La pegatina de "Bienvenidos a Cracovia" la había pegado Emilita...
viernes, 30 de mayo de 2008
Licor de zarzamora salvaje: continuación
Temblando estoy ya de que llegue esta noche. Todos los viernes nos reunimos los amigos en el mismo bar y en el mismo sitio y nos tomamos nuestras copitas y nuestros bollitos de sobrasada o roquefort. Pero creo que hoy todo esto se me atragantará puesto que Emilita y "el niño" ya llegaron ayer a Madrid y esta noche estarán aquí. Ya me enviaron un mensaje de móvil diciendo que en Polonia le habían dicho que no existía la zarzamora, que cómo me iba a traer el licor y a Agustín le mandó otro mensaje preguntándole que dónde porras se compraba eso. Encima yo le contesté exigiendo que no se presentase aquí sin mi licorcito, fuera como fuese. Agustín se salvará esta noche porque vive en Fuengirola pero yo no me escapo. Ahora que, eso sí, dejaré claro que toda la pandilla estaba implicada aunque la cara la diéramos Agustín y yo...
jueves, 29 de mayo de 2008
Hay días que es mejor no levantarse
Esta mañana, cuando me he levantado, he visto que estaba lloviendo, que no es problema si no fuese porque también hace frío y, desde luego, no parece que estemos a finales de mayo. Cuando he ido a ducharme se ha acabado el gas justo en mitad de la ducha y no saben lo mal que sienta eso. He terminado con agua fría. He llegado a la biblioteca y he tenido un pequeño problemilla que espero que se solucione pronto. Vaya, que parece que hay días que es mejor no levantarse. Pero ¿saben qué voy a hacer? Me voy a ir al bar a desayunar mi cafetito calentito y me voy a pedir una buena tostada con aceite y tomate, que creo que me lo merezco.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Licor de zarzamora salvaje
Unos amigos míos (Emilita y "el niño") están ahora en Cracovia, en un viaje de placer. Son los más viajeros de la pandilla, de hecho hace un mes que volvieron de China. El caso es que en cada viaje todos les encargamos algo, pero esta vez nos hemos pasado un poco. Nos pusimos de acuerdo y decidimos que, por un lado, yo le pidiese que trajeran un licor de zarzamora salvaje (que no existe, claro está), que fabrican en una localidad cercana a Cracovia (es mentira, por supuesto) llamada Bernice y que es muy difícil de conseguir porque lo venden clandestinamente. Por otro lado, otro amigo, Agustín, que vive en Fuengirola (y de acuerdo con nosotros para la broma) le hizo el mismo encargo por e-mail. Conociendo a Emilita sabemos que rastreará cielos y tierras para encontrar el licor fantasma. Mañana volverán y no sé si ponerme una coraza para soportar la reprimenda cuando se enteren de que todo es mentira. O quién sabe, a lo mejor se presentan con una botellita del famoso licor de zarzamora salvaje... De todas formas ustedes chissssss.
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