miércoles, 5 de marzo de 2008

Las obras del acerado

Ya hace casi dos meses que comenzaron las obras para cambiar el acerado de mi calle. No se imaginan lo que es entrar en mi casa dando saltos y salvando todo tipo de obstáculos (tablas para no pisar el hormigón, arquetas y registros de la luz que sobresalen del suelo sin baldosas, bordillos desnivelados...). Vaya, que es como entrar en una especie de cortijo pero en plan cutre. Y no hablemos del espisodio que se debe montar para entrar y sacar el coche de la cochera. Hay que colocar unas cuñas de hierro justo en el lugar por donde pasan las ruedas porque si no aciertas ya sabes que, por muy despacio que vayas, no te libras del golpecito. Muchas noches se ha quedado fuera por no complicarme la vida. Pero hoy, por fin, parece que los albañiles llegarán a mi puerta, pondrán el acerado y todo volverá a ser como antes. Es curioso cómo hasta que no nos faltan cosas que parecen tan simples como las baldosas de la calle no nos damos cuenta de lo imprescindibles que son...

3 comentarios:

El hombre invisible dijo...

Nunca había oído el término "acerado". Las cosas no son tan simples. Primero se cambia el acerado para, tras unos días de despiste, se inicia de nuevo el proceso. Así cuatro o cinco veces hasta que se termina el presupuesto. Las obras municipales son así, Conchi.

Conchi dijo...

Pues la verdad, hombre invisible, es que no hab�a buscado en el diccionario este t�rmino. Me he dejado llevar por el habla coloquial de este pueblo, donde todo el mundo entiende que el "acerao" es la acera. Muchas gracias, se�or Ub�.

Un abrazo.

Amaya dijo...

A mí también me había llamado la atención lo de "acerado", me sonaba como sudamericano y me recordaba al "encerado" que por cierto, en Argentina llaman "pizarrón". Y es que esta reflexión lingüística me ha recordado a una alumna argentina que tuve algunos años y que era muy pizpireta.
Liliana, que así se llamaba, volvía loco a sus compañeros desde que un día le di permiso para ser la encargada de borrar "el pizarrón" como ella me pidió.Todos los demás alumnos de la clase se quedaron atónitos al oír dicho término y con la musicalidad argentina correspondiente.

Y volviendo al tema que nos ocupa: la acera de tu calle; suerte que no te hayas caído y descalabrado ante tanta arqueta, baldosas... porque con la caída de ayer ya es suficiente en una temporada.
Me alegro que ya todo esté casi terminado porque como dice el hombre invisible las obras municipales son ... de aquella manera; se sabe cuando empiezan pero no cuándo terminan.