jueves, 6 de marzo de 2008

Silla pintada

Hoy, cuando he llegado a la biblioteca, me he encontrado una silla con la palabra lobo escrita con tipex. Seguro que ha sido un niño o una niña la que lo ha hecho. Pero no crean que es sólo la silla la que está pintada. También está la pared de la sección infantil, que desde hace mucho tiempo se ha convertido en el auténtico diario escrito de la juventud (se pueden leer los amores y desamores de cada uno). Y lo malo es que se debe tener cuidado con reñir a estos niños porque detrás están papá y mamá. Me acuerdo que una vez un grupo de niños quitaron la manilla de una puerta. Yo logré coger a uno de ellos antes de que se escapase y le dije que la manilla tenía que aparecer lo antes posible o lo llevaría a los municipales. Al cabo de media hora llegó su madre con un séquito de vecinas y niños para insultarme (me dijo de todo lo que puedan ustedes imaginar) y a reñirme por el trauma psicológico que le había causado a su hijo con la amenaza de los municipales. Desde entonces no me he metido con ningún niño...

6 comentarios:

EL HOMBRE DE LA PLAYA dijo...

¡ASÍ NOS VA! HEMOS PASADO DE TENER "RESPETO" A LOS MAYORES A TENER "RESPETO" A LOS NIÑOS. SI QUEREIS PODEIS SURTITUIR LA PALABRA "RESPETO" POR LA DE "MIEDO".
SEGÚN EL FAMOSO JUEZ DE MENORES DE GRANADA, ESTO LO HEMOS CONSEGUIDO EN LA MISMA GENERACIÓN. ¡¡SOMOS UNOS MONSTRUOS LOS CUARENTONES DE AHORA!!.

mangurrina dijo...

Bueno Conchi, NO TE DESANIMES.









Bueno Conchi, no te desanimes, creo que estamos asistiendo a un " cambio" en todo lo que se refiere al respeto, educación, etc,,Eso de que nos dacían de pequeños, dejad salir antes de entrar, cuando te cruces en una acera con una persona mayor, bájate, da las gracias, pídelo por favor.....es increíble como las instituciones educativas, sanitarias, etc nos tratan los "clientes", ellos tienen derechos, pero NUNCA deberes y no digas la palabra " obligación", pues te tachan de...En fín, paciencia, no nos queda otra.

the beach boy dijo...

Don,t worry, be happy.

Amaya dijo...

Yo como profesora estoy al tanto de la continua falta de respeto por parte de niños y adolescesntes.
Asisto, casi a diario, a situaciones absurdas en la que los padres creen ciegamente en sus cachorros y justifican todas sus acciones. Temen a los traumas que puedan causar a sus hijos si les regañan o les exigen a que cumplan con su obligación.
No creen ni una palabra a los profesores cuando estos les cuentan las "gracias" que sus hijos hacen en clase o con otros compañeros o miembros de la comunidad educativa.
Nuestra sociedad se ha vuelto demasiado permisiva con la falta de respeto; no se inculcan valores ni se exigen responsabilidades a los jóvenes. Se les justifica todo; ante todo que sean felices, que no sufran. Y estamos creando una sociedad en que la cordura, el sentido común, el respeto hacia los demás brilla por su ausencia.
Nuestros hijos son cada vez más inútiles, más irresponsables y más egoístas.
Podría escribir páginas y màs páginas de situaciones absurdas en la que los padres se rinden ante los abusos de sus propios hijos. Muchos padres han perdido el rumbo, la autoridad sobre sus hijos. Sus hijos son los que dictan las normas y los padres los que obedecen religiosamente y sin rechistar.
Recuerdo a una madre de mi tutoría que "no quería registrar la mochila de su hija de 10 años de
5º de primaria y comprobar la realización de sus tareas, porque quería respetar la privacidad e intimidad de su hija, para que así esta también respetara su privacidad y no le registrara en ningún momento su bolso."
Me pregunto que si a los 10 años ya le tenía comido tanto terreno su hija, qué pasaría cuando esta niña creciera y tuviera 16-17 años.
La verdad que la respuesta la sé.
Esta misma alumna, fue mi alumna 8 años más tarde. Ya cursaba cuarto de ESO; durante este curso ( 4º de ESO) cumplió la mayoría de edad y dejó nuestro centro, no sin antes haber repetido varios cursos y haber estado expulsada en numerosas ocasiones.
Lo triste de todo esto es que cada vez son más los padres que defienden las tropelías de sus hijos; los que los maleducan al no ser capaces de exigirles que cumplan con su obligación. Temen a sus propios hijos, quizás porque no pasan demasiado tiempo con ellos y les remuerda la conciencia.

El hombre invisible dijo...

Ufff... Ánimo Conchi. No creas que la situación mejora con los universitarios. Ya te diré lo que dura limpia y perfecta la nueva biblioteca.

Feliz viernes...

Belén dijo...

Esta mañana en el telediario ha salido una noticia que me ha puesto los pelos de punta.
Un niño de 5 años tiene aterrorizado a un colegio, no me he enterado donde porque estaba desayunando y cuando he escuñado esa frase es cuando he levantado la mirada. Los padres como protestan no llevan a sus hijos al colegio. ¿Donde vamos a llegar que la mayoría da su brazo a torcer a un niño de 5 años? No sería mejor que ese niño de 5 años lo castigasen en casa o en una habitación solo unos días haber si recapacita? Yo no soy pedagoga ni nada de eso pero nuestros padres tampoco lo eran y tuvieron mejores resultados que toda la nueva generación de "psicólogos" con sus tonterias de que el niño es un rey y no se puede tocar. Una regañina a tiempo creo que es mejor que un niño en el reformatorio. Supongo que ahora saldrán los defensores y todo eso pero no me parece lógico que una clase entera tenga que dejar de dar clase o nada por culpa de un solo individuo.