domingo, 25 de mayo de 2008

El tabaco y los bares

Pepa Fernández, en su programa No es un día cualquiera de Radio Nacional de España, acaba de decir que ayer visitó un bar-restaurante en Montefrío (Granada) en el que no se podía fumar ni en la barra ni en el comedor. Qué envidia me ha dado. Desde que se aprobó la Ley antitabaco no he visto un solo bar donde no se fume, y no es que a mí me moleste (hace años también fumaba) pero ahora, que estoy en plena alergia, sí agradecería encontrar un bar así, donde no se fume y en el que yo no tenga que sacar del bolso mi inhalador para poder respirar si quiero estar un rato con mis amigos. Cuánto ganaríamos todos, sobre todo en salud...

4 comentarios:

el hombre de la playa dijo...

Hola Conchi: creo que hoy tendrás un día de aire puro, en el que podrás salir a disfrutar de la calle, pues me imagino que se celebrará, como en gran parte de España, la procesión del Corpus. Además, tengo entendido que no se utilizan tantas flores como antes, por lo que te beneficiará.
Desde que vivo en la playa, hay fechas en las que no falto de Azuaga y otras en las que no he vuelto, como es el Corpus. Una fiesta que la recuerdo como de las más bonitas de Azuaga, eso si, el "Corpus" de los años 60 y 70. Ese Corpus en el que se alfombraban las calles por las que pasaba la procesión, entre ellas la mía, de juncos recién cortados (llamados en Azuaga "juncias")y, a esas calles verdes, se le añadía las cientos de macetas de apidistras y aureolas ("pilistras" y "laureolas" en azuagueño) que se sacaban de los patios de las casas y se colocaban en las aceras. y, como no, lo que más colorido le daba, eran las colgaduras de los balcones, unos con la bandera de España y otros con colchas, mantones de manila o cortinas de terciopelo.
¡Que bonito escenario para el paso de la "Custodia con el Santísimo"!, que no se si sabes que la custodia de Azuaga es una de las mejores de España.
Detrás de la custodia iba el sacerdote bajo palio y con sus mejores galas, junto a las autoridades locales, y delante de la custodia, ¡los más ilusionados!, los niños y niñas que ese año habían hecho la comunión vestidos de marineros y de novias. Ellas dejaban caer pétalos de flores desde sus canastillas.
¡Que bonito! pero lo mejor era cuando terminaba la procesión y retiraban las macetas y colgaduras, entonces la calle era de los niños, donde hacíamos grandes montones de juncias a modo de barricadas y hacíamos unos látigos en forma de trenzas, con los que nos defendíamos de los "enemigos" de las otras calles, que se querían llevar nuestras juncias para hacerse sus montones más grandes.
El final del corpus era la "riña" grande por parte de nuestras madres, al ver como regresábamos a casa con la ropa recién estrenada, pues el Corpus era el pistoletazo de salida para la ropa de verano y era dia de estreno.
Bueno, me he enrollado mucho, pero me ha venido este recuerdo, precisamente hoy, que no he podido ver la procesión que se celebra en el pueblo de mi playa, pues a mi perro le asustan los tambores y las cornetas de la banda y no podía, ni debía montar un espectáculo en medio de la procesión.
Un abrazo.

Amaya dijo...

¡Qué envidia los bares sin humo !
Aunque la ley antitabaco va mejor de lo que yo me imaginaba.
Se está llevando muy a rajatabla en los trabajos, pero los bares, han opatado la mayoría por no prohibir el consumo de los cigarrillos, para asegurarse una mayor clientela.
Eso sí, los restaurantes donde está prohibido el fumar también se llenan.
Ya conozco algunos en Sevilla donde me lleva mi amiga Macarena.
Y en algunas teterías de Málaga es estupendo poder tomarte una infusión sin absorber el humo ajeno.
A ver si proliferan los bares sin humo. Me dan envidia los británicos; ya que en el Reino Unido es habitual entrar a bares y restaurantes donde lo normal es no fumar.
Hace 10 días volví de Sevenoaks y, era estupendo cenar sin ser molestado por el ambiente tan cargado de humo.
A mí hace tiempo que no me gusta salir por la noche a bares de marcha porque además del exceso de ruido, hay un exceso de humo, y mis cuerdas vocales no están para tanto trote, ya las castigo bastante con las clases semanales.

valle dijo...

Sí que te molesta, Conchi, aunque sólo sea por tu alergia.
¡Ojalá que en todos los bares estuviera prohibido fumar! Yo me sumo a la opinión de que todos ganaríamos en todo, (y lo dice una fumadora). A mi me ayudaría, porque sí que soy capaz de estar sin fumar durante horas en sitios en los que está prohibido y cuando estoy en compañía de personas que no son fumadoras y que sé que les molesta, y aunque digan que no les molesta, digo yo que ¿para qué molestarles con un humo que no quieren "tragarse"?
Me planteo cada día no fumar, y no lo consigo. ¿Cómo llegaste a conseguirlo tú? Creo que necesito una gran motivación para dejarlo y la que creo que me ayudaría, no espero que llegue. Pero daría lo que no tengo por tener fuerza de voluntad para dejarlo definitivamente. Espero algún día (y espero que sea pronto) poder decir que ¡por fin he dejado el tabaco!.

Conchi Jiménez dijo...

Hola a todos:

Veo que todos agradeceríamos los bares sin tabaco. Algún día se logrará.

En cuanto a dejar de fumar, Valle, yo lo conseguí porque me prometí a mí misma que si aprobaba estadística (una de las asignatura más fuertes de la carrera, sobre todo para los que somos de letras puras) lo dejaría. Me costó bastante y evitaba todo lo que pudiera relacionarme con un cigarrito: el café de las mañanas (que lo cambié por manzanilla), el cigarrito tras las comidas (que lo evitaba yéndome a dar un paseo), los cigarros con amigos cuando salía por las noches (dejé de salir durante una temporada), etc. Al final te alegras porque lo bueno que tiene dejar de fumar es que te sientes muy bien desde los primeros días. Pero eso sí, todavía hay veces que me apetece fumar un cigarrito y yo misma me digo que no puede ser.

Besos y ánimo.