martes, 16 de junio de 2009

Fin del encierro

Desde el jueves pasado algunos compañeros del ayuntamiento y yo estamos encerrados en el ayuntamiento. No, no se trata de una protesta contra nada. Lo que estamos haciendo es baremar las cientos de solicitudes que se han presentado para unas plazas que convoca el ayuntamiento. Creo que no he hecho más operacines matemáticas en tan poco tiempo en toda mi vida. Menos mal que justo el jueves pasado la empresa nos regaló una calculadora, que vaya estreno que le estoy dando... Por fin creo que para hoy, a media mañana, habremos terminado de baremar. Luego vendrán las reclamaciones y comprobaciones pero por lo menos la primera fase ya está viendo su fin. No se imaginan las ganas que tengo de volver a esta, mi biblioteca...

4 comentarios:

Antonio Javier Fuentes Soria dijo...

Que se haga justicia y ocupe cada puesto quién lo merezca. En realidad eres una privilegiada, siempre rodeada de libros. Así escribes de manera maravillosa.

Amaya dijo...

Y es que tienes razón Conchi: "Zapatero a tus zapatos, Conchi".

Yo estoy aquí corrigiendo montones de exámenes -como es habitual en estas fechas.
¡ Qué ganas tengo de que llegue el día 22 a las 17.30 !
Aunque hasta el 30 de Junio nos queda más papeleo que los carteles que ponen en las elecciones. ¡ Pura burocracia: en eso se está conviritiendo la enseñanza, en rellenar informes y más informe, y los niveles cada vez más bajos !

Raúl Cremades dijo...

Me alegro, Conchi, de que hayas recuperado tu "libertad". Quién te iba a decir a ti que a estas alturas tenías que volver a las matemáticas (aunque con tu hija habrás repasado algo también, ¿no?).

El hombre invisible dijo...

Nunca había oído el verbo "baremar" (recuerda al bar en el mar, pero...):
Yo baremo (...)
Tú baremas (baremas por las esquinas)
El barema (barema que no se acerque)
nosotros baremamos (uy, uy, qué feo suena)
vosotros baremáis (suena a gallego)
ellos bareman (= el hombre desnudo)