lunes, 14 de septiembre de 2009

Adiós a las vacaciones

Ya se terminaron las vacaciones. Qué pronto se pasa lo bueno. Si parece que fue ayer cuando salí de la biblioteca pensando sólo en descansar...



Pero no pasa nada. Estas vacaciones han sido una maravilla. Doce personas de la pandilla hemos estado una semana recorriendo un montón de sitios y compartiendo risas, calor, lluvia y ¡sorpresas! Sí, lo mejor de todo el viaje fue la sorpresa final, en Venecia. Les cuento: aunque los doce estuviésemos disfrutando de unos días por el extranjero en el fondo echábamos de menos a los que no pudieron venir. Acostumbrados a ser 20 los que normalmente nos movemos para compartir aventuras y desventuras varias, esta vez estábamos un poco al revés. Pero ¿cuál fue la gran sorpresa de los que se quedaron aquí? ¿Qué estaban maquinando desde hacía mucho tiempo? Pues nada más y nada menos que esperarnos a los doce en Venecia, nuestro último destino tras la visita a Atenas, Kusadasi, Rodas, Santorini y Dubrovnik. Fue lo mejor de esta excursión de una semana. Todo un detalle que no olvidaremos nunca.



Aquí tienen la prueba, la foto frente al puente de Rialto.



4 comentarios:

Belén dijo...

¡Qué ilusión! ¿no?
Eso son amigos y lo demás son tonterias. Me alegro que las vacaciones hayan ido tan bien, y que os lo hayais pasado en grande.
Lo malo es la vuelta al trabajo pero a todo se acostumbra uno, con tiempo y una caña....
Ahora a ilusionarse por las próximas vacaciones que seguro que se disfrutan igual.
Un beso, arriscá.

marta dijo...

Sorpresa doble porque a la de Venecia se suma la de este blog recordando y agradeciendo este detalle que significa mucho más de lo que parece.Aprovecho para hacer constar mis gracias a ellos y hacerlas extensivas a todos los los Jiménez ( incluidos los maldonated y los incredibles) por su cariño y su paciencia con los acuáticos durante este magnífico viaje.

El hombre invisible dijo...

Detallazo.

¡Feliz regreso, Conchi!

Eusebio dijo...

Feliz vuelta, compañera.
Todo lo bueno termina... y parece que antes que lo malo.

Un abrazo.